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Editorial
Lunes 15 de abril de 2013 - 12:00 AM

Colpensiones

En Colpensiones sus funcionarios no están suficientemente capacitados para las gestiones que desempeñan, hay exceso de tramitomanía, caos administrativo; en resumen, es un organismo ineficaz.

Publicado por: REDACCION EDITORIAL

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Ante la innumerable cantidad de deficiencias y problemas del ISS, el Gobierno creó una nueva dependencia para reemplazarlo y anunció a los cuatro vientos que iba a ser un ente fuerte, eficaz, con una estructura moderna, que solucionaría las falencias que en su funcionamiento demostró tener el citado Instituto. Así surgió la Administradora Colombiana de Pensiones, Colpensiones,
dependencia a la que el Estado le invirtió cuantiosos recursos económicos, capacitó a su personal y divulgó que no tendría ninguno de los males de su desprestigiado antecesor.

El 1 de octubre de 2012, es decir, hace poco más de 6 meses, entró en funciones Colpensiones y a poco andar puso en evidencia dos cosas: padece una profunda crisis y ya está bastante desprestigiada ante la opinión ciudadana.

En Colpensiones sus funcionarios no están suficientemente capacitados para las gestiones que desempeñan, hay exceso de tramitomanía, caos administrativo; en resumen, es un organismo ineficaz. La situación interna es de tal dimensión que hasta el ministro del Trabajo, Rafael Pardo, tuvo numerosos inconvenientes para acceder a su historia laboral. Así, resultó ser una nueva “bomba de tiempo”.

La situación es de tal magnitud, que cuatro meses después de comenzar su gestión solicitó a la Corte Constitucional un amparo especial para que se le suspenda en el tener que cumplir las miles de tutelas que en su contra se han fallado, los numerosos incidentes de desacato que tiene y el deber contestar los millares de derechos de petición que le hacen sus usuarios.

En su labor Colpensiones está incurriendo en fallas muy graves que lesionan hondamente la vida y los derechos constitucionales fundamentales de cientos de miles de colombianos, pues maneja mal la información que tiene, pululan las liquidaciones de pensiones defectuosamente hechas, le “evaporan” a numerosos usuarios semanas de cotización y es incapaz de atender las peticiones que se le elevan.

Colpensiones tiene casi un millón de trámites represados, más de 50 mil fallos de Acciones de Tutela en su contra. Allí todo linda con el caos.

Al país se le anunció que Colpensiones era la solución y en muy poco tiempo fue evidente que el remedio resultó peor que la enfermedad.

En Colombia hay la manía de querer reformar todo, anunciar que lo nuevo es una panacea, pero los hechos demuestran, frecuentemente, que lo naciente deja más que desear que aquello que había.

Publicado por: REDACCION EDITORIAL

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