Que estén en tela de juicio aspectos como que la UIS falle al hacer estudios, diseños y proyectos es muy grave.
Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL
La Contraloría Departamental divulgó el informe final que presentó un equipo auditor suyo luego de analizar la contratación que durante 2.011 celebró la UIS. Sobresaltan los cuestionamientos que se hacen sobre la forma como allí se realizan estudios y diseños para obras, así como se planean los procesos contractuales e invierten sus recursos, pues hay falta de planeación, errores en la formulación de estudios y diseños.
La UIS es la principal obra que los santandereanos crearon en el siglo XX para la posteridad y con celo debe cuidarse por lo que encarna y porque no solamente la educación es el principal camino de inclusión social que existe, sino que tal institución es la única posibilidad que tienen millares de jóvenes para capacitarse.
Es cierto que la muestra sobre la que se redactó el informe es pequeña, solo el 20% del monto que la UIS contrató en dicho año, pero inquieta que si se hubiera hecho sobre un porcentaje mayor, los resultados probablemente serían más delicados.
Que estén en tela de juicio aspectos como que la UIS falle al hacer estudios, diseños y proyectos es muy grave, ya que en nuestra región cada vez que hay que hacer tal tipo de labores se piensa inmediatamente en la universidad para ello.
Bastante se comenta sobre los yerros en que se incurrió en el diseño, proyectos, estudios y demás en Metrolínea. Muchos de ellos son actualmente objeto de costosos procesos judiciales y en más de un trabajo en tales etapas participó la UIS. Si a ello le agregamos lo que advierte la Contraloría Departamental, el asunto preocupa.
La UIS vive un momento difícil por las consecuencias de los contratos que ha celebrado. El problema con Ecopetrol por el Campo Escuela Colorados y las cuantiosas sentencias que están profiriendo en su contra jueces en diversos procesos, señalan que en la Universidad está fallando algo y queda en entredicho la sapiencia de su equipo de asesores jurídicos en Contratación Estatal.
Además, la Universidad no puede ser un conjunto de islas gobernada cada cual por un grupo de expertos que no dejan que nadie mire lo que hacen en su nombre.
Los funcionarios deben responder por los contratos que celebraron, pero si no se reorienta la asesoría jurídica de la UIS, nuestra Universidad puede llegar a vivir días amargos y su solidez financiera desvertebrarse.









