Miércoles 13 de Diciembre de 2017 - 12:01 AM

El camino errado

Lo más preocupante de todo es que mientras el país requiere más recursos, el Gobierno nacional solo ve en el recaudo de impuestos la única alternativa de mejorar sus ingresos.
Colprensa /VANGUARDIA LIBERAL

Esta semana, la agencia calificadora Standard and Poor’s rebajó la calificación crediticia de Colombia para la deuda en moneda extranjera de. Según dijo la calificadora: “La combinación de un crecimiento más débil de lo esperado en 2017 y la dependencia parcial de ingresos extraordinarios para compensar el bajo desempeño de la reforma impositiva de 2016, demuestran la dificultad de reducir gradualmente los déficits generales del Gobierno para cumplir con la regla fiscal de Colombia”.

En otras palabras, lo que dijo la agencia es que el débil crecimiento económico del país y la dependencia excesiva del recaudo tributario impuesto en la última reforma evidencian una posible dificultad del país en el futuro para cumplir con su deuda. Y aunque Colombia mantuvo el grado de inversión, es una gran alerta de que las cosas no van bien para la economía nacional.

A pesar de ello, el ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas aseguró que el país “hizo los ajustes necesarios” para estabilizar la economía, y dio un parte de tranquilidad a los inversionistas.

Sin embargo, no se entiende cómo desde el mismo Ministerio de Hacienda se puede dar este “parte de tranquilidad”, si precisamente la última reforma tributaria fue impulsada por el Gobierno como necesaria para supuestamente evitar una baja en la calificación. Así, lejos de que pueda considerarse que esta reforma tributaria fue exitosa, hoy es evidente que haber aumentado el IVA al 19%, entre otras medias, golpeó de manera fuerte a la economía nacional. La caída en la producción industrial, en el consumo, así como la baja en la demanda de créditos principalmente empresariales, dan cuenta claramente de que la situación muestra señales contrarias a lo que pretende convencernos el Minhacienda.

Lo más preocupante de todo esto es que mientras el país requiere más recursos, el Gobierno nacional solo ve en el recaudo de impuestos la única alternativa de mejorar sus ingresos. Y mientras los empresarios ya no dan más con la carga tributaria, los asalariados ven reducir su ingreso de forma preocupante y los comerciantes luchan día a día por crecer sus ventas, el Gobierno anuncia que de nuevo pensará en una reforma tributaria.

Cuando se registra diariamente el nivel de corrupción pública desbordada en la que vive el país, y luego se comprueba que quienes han robado miles de millones al Estado son condenados a devolver ínfimas cantidades al erario, se entiende que si el Gobierno quiere buscar más recursos debe hacerlo en primer lugar tapando el hueco por donde más se pierde: en la corrupción que acompaña casi la totalidad de las contrataciones públicas y en la sanción real a quienes han hecho del robo estatal una modalidad de vida.

Publicada por
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad