Domingo 14 de Enero de 2018 - 12:01 AM

La reserva de fuente es inviolable

Obligar a los reporteros a revelar sus fuentes es poner fin al periodismo investigativo, gracias al cual el país ha conocido muchos de los peores escándalos de corrupción que hoy tienen a sus protagonistas tras las rejas

Una gran preocupación nos asiste a los medios de comunicación, tras la decisión de la Corte Suprema de Justicia de avalar una prueba decretada por el Tribunal Superior de Bogotá que ordena a Publicaciones Semana revelar las fuentes en las que fundamentó una investigación periodística.

Esta decisión de la Corte Suprema constituye un precedente nefasto para el periodismo en el país. La inviolabilidad de la fuente periodística es uno de los pilares fundamentales sobre los que se sostiene el periodismo independiente y la libertad de expresión en cualquier democracia. Tan es así, que el oficio periodístico está protegido por los artículos 73 y 74 de la Constitución Política que establece el secreto profesional como inviolable.

La misma Corte Constitucional ha determinado en distintos fallos que la reserva de la fuente es una garantía para asegurar el libre flujo de información y el derecho de la sociedad a estar informado. Esta misma protección se ha consignado también en diferentes pactos internacionales. Por supuesto que el oficio periodístico tiene también unas responsabilidades, como constatar la veracidad de los hechos, dar voz a los denunciados y tener un rigor. Es este verdadero periodismo el que protege la Constitución.

Esta reserva de la fuente es la que permite a los periodistas conocer los datos que necesita para llevar adelante una investigación, cuando la revelación de quien la posee podría poner en peligro su vida, o su continuidad laboral o traiga cualquier perjuicio en su contra. Obligar a los reporteros a revelar sus fuentes es poner fin al periodismo investigativo, gracias al cual el país ha conocido muchos de los peores escándalos de corrupción que hoy tienen a sus protagonistas tras las rejas y que de no haber sido por la revelación responsable de los medios hoy seguirían en la impunidad.

De modo que no queda más que pedir sensatez a los jueces para que protejan el oficio y entiendan que obligar a un periodista a romper el pacto de reserva con sus fuentes, significa ponerlas en peligro, desproteger la labor de los medios y herir de muerte la investigación periodística, sustento necesario para tener una sociedad mejor informada.

“La reserva de la fuente se convierte en una garantía privilegiada para que el periodismo valiente e independiente pueda realizar su trabajo”, ha dicho la Corte Constitucional en la Sentencia T-298/09.

Esperemos que la justicia honre su propia palabra.

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