Publicidad
Sáb Feb 17 2018
22ºC
Actualizado 05:49 pm
Jueves 01 de Febrero de 2018 - 12:01 AM

Hechos violentos en tiempos de construcción de paz

Los diálogos de La Habana entre el gobierno y las Farc, con su posterior culminación en los Acuerdos que hoy aún se intenta ejecutar completa y adecuadamente, trajeron al país en general un ánimo de esperanza y optimismo, aunque en realidad ha habido también motivos serios para que ese buen ambiente se nuble.

Entre los tantos tropiezos que ha tenido la implementación de los acuerdos está, sin duda, la dolorosa secuencia de muertes de líderes populares, reinsertados y no reinsertados de las Farc, que en los últimos meses se han presentado producto de ataques aleves de los que, solo en pocas oportunidades se ha llegado a determinar o a detener a los responsables.

En este punto de nuestra historia, no se trata únicamente de rechazar estas muertes en tanto puedan estar ligadas a los Acuerdos de paz, sino a que ninguna Nación, en ninguna circunstancia, puede estar dispuesta a soportar impasible la muerte violenta de decenas de sus miembros. Ya vimos en el pasado reciente, en épocas de cruda violencia guerrillera y la que se derivó de los carteles de la droga, cómo el país termina acostumbrándose a la muerte e insensibilizándose frente al dolor de los deudos.

Hemos vivido ciclos inmisericordes de violencia y hemos debido aprender de ella. No es posible que, una vez más, la sociedad en su conjunto acepte una sucesión de muertes de un grupo cualquiera de la población, sin que las instituciones o la Nación misma reaccionen con la prontitud y la eficacia debidas, tanto para contener el ataque, a todas luces sistemático e intencionado, como para que, mediante la captura y condena de los responsables, castigue también a quienes estén tras los asesinatos.

No es justo, además, que precisamente cuando pensábamos que enfrentaríamos los desafíos de la paz, nos encontremos frente al resurgimiento de hechos de violencia como el que están enfrentando los líderes populares en Colombia.

Aún cuando exista la respetable oposición de quienes no quedaron satisfechos con el Acuerdo ya firmado, nos corresponde a todos hoy defender la frontera de paz que el mismo nos deja planteado, por lo que debemos exigir al Gobierno Nacional que actúe con mucha más firmeza y presteza en defensa de estos líderes que son, como queda demostrado, los eslabones más débiles de la cadena de la democracia en estos tiempos de construcción de la paz.

Publicada por
Su voto: Ninguno (3 votos)
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad