Desde anteayer comenzaron los bumangueses a vivir un problema que tiene su origen en decisiones tomadas por los órganos de administración de la EMAB. Desde hace 10 años, la empresa de aseo adjudicó el contrato de recolección de desechos sólidos de varias zonas de la ciudad a la empresa Rediba, que v
Publicado por: REDACCION EDITORIAL
Hace algunas semanas, los órganos de administración de la EMAB tomaron la decisión de hacer una invitación pública a presentar ofertas, dirigida a empresarios cuya actividad social fuera la recolección de desechos sólidos y su conducción al sitio de disposición final. Tal invitación se gobierna por las normas de la contratación estatal y es la 004 de 2010.
Desafortunadamente, la EMAB no tomó oportunamente medidas de precaución, o Plan B, para que mientras se perfeccionaba el contrato y comenzaba su ejecución no hubiera crisis de recolección de basuras o desechos sólidos, eventualidad que podía significar el que la ciudad quedara varios días sin tener quién recogiera la basura en varias de sus zonas, como efectivamente está ocurriendo.
La invitación 004 de 2010 tiene puntos que generaron polémica tales como el corto lapso para que los interesados conocieran los términos de referencia y pudieran preparar y presentar oportunamente sus ofertas, tramitar y obtener las pólizas de seguro y demás documentos exigidos.
Además, hace exigencias a quienes deseen participar que son de tal dimensión y cuantía que excluyen la posibilidad de que pueda haber un número interesante de participantes en la puja por la adjudicación del contrato.
Al analizar la invitación 004 de 2010, los expertos y el Comité de seguimiento a los Pactos de Transparencia por Santander echaron de menos información fundamental como: no hay cuarto de datos; no se conocen los estudios previos hechos por la EMAB; faltan los estudios y análisis de mercado. Sin ellos no se puede seriamente establecer el plazo de ejecución del contrato y las inversiones que es necesario hacer para garantizar el servicio y la capacidad financiera del proponente respectivo. A eso se suma la ausencia de formalidades tales como el no adjuntar el acta de la reunión de la junta directiva de la EMAB que aprobó el proceso de contratación, ni el manual de contratación de tal entidad.
Así, la invitación 004 de 2010 no es completa y por ello, lo más atinado era hacer lo que decidió anteayer la junta directiva de la Empresa de Aseo: suspender el proceso de selección del operador de aseo para Bucaramanga.
Sin embargo, queda la ciudad pendiente de la solución de un enorme pero: ¿quién o quiénes van a recoger en adelante los desechos en las zonas que estaban a cargo de Rediba hasta el pasado 31 de agosto? El asunto debe resolverse con urgencia.









