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Editorial
Martes 23 de noviembre de 2010 - 07:55 PM

Salud mental, esencial pero olvidada

dos de cada cinco ciudadanos de este país ha soportado desde depresiones severas y ansiedad extrema hasta padecimientos todavía más peligrosos y graves, sin que la gran mayoría haya podido contar con la ayuda de un experto para curarse

Publicado por: REDACCION EDITORIAL

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La investigación lo dice todo con una contundencia abrumadora. Según el Estudio Nacional de Salud Mental más reciente, el 40% de los colombianos ha padecido alguna vez un trastorno mental, pero sólo poco más de un 20% de los afectados ha recibido tratamiento médico.

En otras palabras, dos de cada cinco ciudadanos de este país ha soportado desde depresiones severas y ansiedad extrema hasta padecimientos todavía más peligrosos y graves, sin que la gran mayoría haya podido contar con la ayuda de un experto para curarse o por lo menos controlar la aflicción.

Las causas, que van desde la negación de la enfermedad por parte del mismo paciente hasta la falta de recursos para tratarla, haciendo una dolorosa y larga escala en la reticencia crónica de las EPS para tratar este tipo de dolencias, no pueden seguir siendo desatendidas de manera tan irresponsable por el Estado.

Es que no hay que ser experto para saber que un trastorno mental severo, puede ser más grave y causar más sufrimiento que cualquier dolencia física. Por lo general, este tipo de padecimientos no solo afectan al paciente sino a todas las personas de su entorno, razón por la cual se puede hablar de cientos de miles de afectados directos o indirectos.

Cientos de miles de afectados que en honor a la verdad podrían fácilmente llegar a los millones de colombianos, si además se tienen en cuenta las condiciones de violencia extrema, inseguridad rampante, crisis social crónica y dificultades familiares graves que golpean desde hace décadas al país entero.

Pero, como era de esperarse, poco se hace para revertir la situación, sobre todo por parte del Congreso, enredado eternamente en sus menesteres políticos y pocas veces preocupado por la dura realidad de los ciudadanos que lo eligen.

De hecho, es necesario remontarse hasta el año 2008 para encontrar la última propuesta de ley que buscó ser aprobada en el Capitolio para darle un marco legal que ayudara a la prevención y atención de quienes sufren de algún trastorno mental. Y no sobra decir que jamás fue aprobada.

La inversión que debería hacer el Estado para aliviar el problema se aproxima a los tres dólares por persona, según la Organización Mundial de la Salud, algo así como 237 mil millones de pesos que sin lugar a dudas es una cifra bastante inferior a las consecuencias en términos de bienestar, menor productividad y aumento en los niveles de violencia y agresión que debe soportar esta sociedad por mantener a la salud mental desatendida.

El problema, entonces, está plenamente identificado, sólo resta que el poder legislativo deje a un lado así sea momentáneamente sus intereses políticos y le dedique tiempo a esta complicación que crece todos los días.

Publicado por: REDACCION EDITORIAL

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