Injusto resulta el comportamiento de ciertas personas que al ver envejecidos a sus padres y con problemas de salud tanto física como mental, los meten a un asilo y luego los abandonan, olvidándose por completo de ellos.
Publicado por: JORGE ELIÉCER DÍAZ WILCHES
Es el caso de una parejita de viejitos que lucharon toda su vida para sacar adelante a dos hijos, un hombre y una mujer, con una pequeña empresa de calzado. Los educaron de la mejor manera, los pusieron en colegios privados y luego les dieron universidad.Gracias al esfuerzo de sus progenitores, ellos se convirtieron en ingenieros y se ubicaron en buenas empresas, se casaron. Luego, cuando sus padres se volvieron viejos, vendieron sus propiedades, se las repartieron y finalmente los metieron en un asilo. Lo peor de todo es que se desentendieron de ellos, no los volvieron a visitar y los dos ancianos terminaron en una institución de caridad donde murieron.Con mi esposa nos preguntamos: ¿Por qué un hijo olvida el sacrificio de sus padres para tratarles de la peor manera cuando ellos más les necesitan? ¿No pensarán que les puede pasar lo mismo?RespuestaDistinguido señor: Resulta doloroso e inadmisible hallar hijos que olvidan el sacrificio de sus padres ya que a su edad les ven como una carga y no como maravillosa oportunidad para devolverles toda su entrega y amor. Se vuelven duros, insensibles, despreocupados, indiferentes, aprovechados, impacientes, insensatos. Algunos piensan en su beneficio económico, incitándoles a vender lo que tienen sin mirar las consecuencias. Otros se desentienden, dando como disculpa la falta de tiempo para atenderlos. A otros les fastidia verles torpes, lentos, olvidadizos, aturdidos, cariñosos, alegres o aburridos, sanos o enfermos.Recordemos desde temprana edad el sacrificio y amor de nuestros padres. Ellos lucharon para que sus hijos fuesen personas de fe, alegres, optimistas, emprendedoras, triunfadoras y felices. Llegó la hora para decirles: ¡Gracias por haberme dado la vida!ReflexiónEl hogar geriátrico es una posible solución pero su hogar es la mejor opción. Al tomar decisión por la primera elección comprométase ante Dios de velar cada día por el bienestar y calidad de vida del ser que dedicó tiempo, cuidado, sacrificio y amor a su desarrollo integral.Jamás olvide que puede pasar lo mismo con usted porque los hijos son el reflejo mismo de sus progenitores. Cosechamos lo que sembramos. Evalúe su forma de pensar y reflexione sobre aquello que puede pasar si Dios le tiene destinado llegar a la longevidad.













