Publicidad
Vie Nov 24 2017
20ºC
Actualizado 08:20 pm
Domingo 25 de Diciembre de 2011 - 07:01 AM

Los damnificados de San Cristóbal siguen sin casa

Los habitantes de la quinta y séptima etapa del barrio San Cristóbal, en Piedecuesta, dormían intranquilos los últimos meses de 2010, tras el presentimiento de que una tragedia podría ocurrir, no precisamente por premoniciones sin fundamento, sino por hechos que ocurrían en el suelo del sector, tal y como lo habían anunciado hace 20 años.
Sully Catherine Santos H./VANGUARDIA LIBERAL
Gilberto Gil Durán, damnificado de San Cristóbal, en el lugar de la tragedia que dejó a 12 familias sin casa.
(Foto: Sully Catherine Santos H./VANGUARDIA LIBERAL)

Fue así como a la una de la madrugada del 16 de diciembre de 2010 se registró el primer desprendimiento de tierra que cubrió 20 casas de la quinta etapa, las cuales quedaron con daños parciales y considerables.

EVACUACIÓN

Luego del deslizamiento, las autoridades dieron orden de evacuación a más de 50 familias de la parte alta del sector y acordonaron el sitio.

“Fue rápida la evacuación, las personas empezaron a salir por su cuenta. Unos días antes cayó un aguacero, pero sabíamos que el problema era más que la lluvia”, manifestó Martha Lucía Rodríguez, presidente del Comité de Damnificados del barrio San Cristóbal.

Una vez fuera de las viviendas, las familias pasaron el resto de día en la iglesia o en la calle, otros con familiares. Ninguna persona podía volver a sus propiedades, por lo que se presentaron robos.

Desde ese momento, recobraron vida los documentos que años atrás los habitantes llevaron a la Alcaldía, Procuraduría, Contraloría, Personería y la Corporación Regional Autónoma para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, los cuales contienen el registro de las casas agrietadas, la prioridad de canalizar un riachuelo que pasa por la zona y la urgencia de cambiar la tubería de agua lluvia.

Sin embargo, sólo hasta diciembre de 2010, la Cdmb inició el estudio geotécnico del lugar: “La comunidad duró 20 años informando y no hubo autoridad, ni consideración, no sirvieron las presiones en la Alcaldía, ni que pidiéramos a la Corporación que iniciara con urgencia un estudio para saber qué pasaba, cuando ocurrió lo peor”, enfatizó Martha Lucía Rodríguez.

Los habitantes de San Cristóbal visitaban las viviendas para controlar los robos y fue en una de esas inspecciones que se dieron cuenta que un tubo estaba roto.

Según Gilberto Gil Durán, damnificado del sector, “el tubo duró dos días botando agua”.

A mediados de abril de 2011 se sumó a la tragedia, la pérdida de 12 casas de la séptima etapa a las que no les cayó un alud de tierra, sino que terminaron destruidas por la acumulación de agua debajo del suelo.

 “Se anuncia la urgencia manifiesta, se habla que ahí no se puede construir, que hay una falla geológica”, expresó la coordinadora del Comité de Damnificados, quien agregó “y todo lo que habíamos anunciado pasó”.

OBRAS DE MITIGACIÓN

La Cdmb inició en mayo de 2011 la conformación topográfica del terreno para controlar los daños en la superficie; luego instalaron la tubería horizontal, y finalmente iniciaron la construcción de la llave cortante para interrumpir la falla geológica y dar estabilidad al suelo.

A estas obras se debió sumar la reubicación del alcantarillado, solicitud que la Corporación formalizó en la Piedecuestana de Servicios Públicos; sin embargo, la empresa no ha informado a la entidad ambiental los motivos por los cuales no han iniciado los trabajos.

Pérdida de 12 casas
De las 18 casas de la quinta etapa que resultaron con daños, ocho sufrieron perjuicios considerables, y sólo hasta este mes, los afectados recibieron de uno a diez millones para la reconstrucción de paredes, pisos, la reinstalación del gas natural y la energía eléctrica.

De otro lado, en la séptima etapa de San Cristóbal, 12 casas quedaron destruidas por completo y durante todo el año han recibido de la Administración Local un subsidio de vivienda de 400 mil pesos y de Colombia Humanitaria 200 mil pesos, en fechas interrumpidas.

Para los 150 damnificados de San Cristóbal, lo más importante es que puedan recibir el dinero correspondiente al valor comercial de las viviendas, el cual oscila entre los 120 y 160 millones de pesos por casa.

Arnulfo Castro, uno de los damnificados de la séptima etapa, aún está a la espera de tener su casa propia. “Estoy viviendo en San Rafael de Piedecuesta, recibo un subsidio que no alcanza mucho y no es lo que los damnificados queremos. Todos esperamos que nos den una casa igual o el dinero real de lo que cuesta”.

Gilberto Gil Durán, recuerda con dolor que duró 20 años viviendo en la séptima etapa de San Cristóbal, pero en 2010, no sólo perdió su hogar, sino a su esposa, quien murió de un infarto, según él, por la dimensión de la tragedia.

“Perdí mi casa, vivo en arriendo. Mi esposa estuvo muy enferma y empeoró cuando tuvimos que salir sin nada, porque no hubo tiempo de sacar las cosas. Ahora pido que me devuelvan lo que logre por muchos años de trabajo”, señaló el afectado.

Los damnificados de San Cristóbal en ocasiones recorren el lugar de la tragedia, donde aún están los escombros de las paredes, techos y el tubo que se estalló.  “Mi casa era muy bonita, era esa”, apuntó con el dedo Gilberto, quien remató diciendo: “lo que sé, es que no quiero volver a vivir aquí”.

Vanguardia Liberal intentó en repetidas ocasiones comunicarse con el gerente de la Piedecuestana de Servicios Públicos, Carlos Landazábal, para encontrar respuestas a varios interrogantes relacionados con las obras de canalización que no hicieron en ocho meses, pero no fue posible localizarlo.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Responde Juan Carlos Castro Ortiz, subdirector de Gestión Ambiental y Urbana Sostenible de la Cdmb
Vanguardia Liberal: La obra de estabilización está en su etapa final ¿Cuándo se entrega?
J.C.C.: “La obra está prácticamente hecha, se hizo la conformación topográfica, los drenajes y por último se trabaja en la instalación de la llave cortante que está casi lista. No hay una fecha, pero nos reuniremos con la comunidad a explicar cómo quedó la obra, el grado de seguridad del talud y cómo deben cuidarlo”.

V.L.: La Piedecuestana debe reubicar algunas redes ¿Qué pasará con el talud si no se hacen estas obras?
J.C.C.: “Por todos los medios hemos solicitado a la Piedecuestana, pero no atendieron la solicitud, pero por eso no podemos parar la obra. Las obras tienen seguridad, pero hay riesgos y ellos deben asumir la responsabilidad de lo que pueda pasar”.

V.L.:¿Qué hará la Cdmb para que la Piedecuestana responda con lo exigido en San Cristóbal, como empresa oficial de alcantarillado?
 J.C.C.: “La vía legal es compleja, pero podríamos dar responsabilidad si se presenta algún daño. Hay otros mecanismos, aunque no debería ser así, porque se debe trabajar en función de la comunidad, como es que las personas pasen una acción popular”.

V.L: La comunidad de San Cristóbal solicita que se declare bien público el talud que se intervino y donde no es apto para construir, debido a que ese terreno le pertenece a una constructora ¿Qué realizará la Cdmb para que este lugar llegue a tener esta consideración?
J.C.C.: “El terreno no se puede utilizar para fines diferentes a la preservación y en el Plan de Ordenamiento Territorial, POT, debe incorporarse como zona pública. Vamos a alegar la solicitud para la modificación del POT”.

Publicada por
Contactar al periodista
Su voto: Ninguno (5 votos)
Etiquetas:
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad