
Ante eso, el Comité de los Damnificados de San Cristóbal se reunió el pasado miércoles con el alcalde Ángel de Jesús Becerra Ayala y otros funcionarios de la Administración, para abordar la realidad de las familias de las etapas quinta y séptima del sector por el “abandono” en que han vivido durante un año, según los afectados.
El primer acuerdo que se estableció durante el encuentro fue la visita que harán a la zona, mañana a las 7:00 a.m., con ingenieros de la Cdmb, la Piedecuestana de Servicios Públicos y las secretarías de Hacienda, Gobierno y Planeación.
El segundo compromiso que fijó la Administración fue asignar el caso de San Cristóbal a un funcionario, quien se encargará de conformar una mesa de trabajo para conocer cuáles son las obras de mitigación que se necesitan, en cuanto a la reubicación de las redes, la canalización de dos quebradas y la adecuación de una nueva vía hacia la vereda Meseta Grande.
La persona asignada también estará al frente de la gestión de los recursos para el pago de los subsidios de arriendo, mientras se define la reubicación de las 12 familias damnificadas.
Gestión de recursos
Elsecretario de Planeación de Piedecuesta, William Cobos Mesa señaló: “se asignará una persona que estará al día en tocar las puertas ante Colombia Humanitaria, conocerá las obras adicionales que toca ejecutar para mitigar más afectaciones y hará el enlace con la Cdmb”.
Por otro lado, la presidenta del Comité de Damnificados de San Cristóbal, Martha Lucía Rodríguez, manifestó: “se abrió una puerta y una esperanza con la nueva Administración. El alcalde nos dijo que no hay recursos, pero que los gestionarán con el Gobierno Departamental y Nacional”.
Los damnificados se reunirán con el asesor jurídico del gobierno actual para concertar la posibilidad de aumento de los subsidios de arriendo de la vigencia actual, teniendo en cuenta que el pasado 31 de diciembre recibieron el último incentivo económico.
Así luce San Cristóbal
Vanguardia Liberal visitó la zona de la tragedia.
Durante el recorrido, los habitantes de San Cristóbal y San Marcos mostraron los puntos críticos por donde corre el agua lluvia que termina con material de arrastre en las vías peatonales, el escenario deportivo y las viviendas.
Según José Onnier Osorio, habitante de San Marcos, las obras inconclusas en San Cristóbal, afectan las viviendas de los barrios aledaños.
El residente denunció además que las casas abandonadas de San Cristóbal se han convertido en refugio de los consumidores de estupefacientes; mientras que en la vía pública aún están tirados los escombros de las casas que resultaron afectadas.
Fabio Sandoval, habitante de San Cristóbal quinta etapa, expuso que en la Administración pasada le prometieron la construcción de un muro de contención en su vivienda, porque el actual se ladeó luego de la tragedia. Sin embargo, el acuerdo no se cumplió.
El temor principal de los habitantes de San Cristóbal es volver a vivir tragedias similares a las ocurridas en 2010 y 2011, debido a que hay dos riachuelos que atraviesan las vías principales de la zona, los cuales han causado el hundimiento del pavimento y agrietamientos en las viviendas.
