La quebrada La Canoa, ubicada en el barrio Granadillos de Piedecuesta, se ha convertido en un basurero clandestino.

Publicado por: LILIANA CARVAJAL PINEDA
Así lo aseguraron algunos habitantes, quienes constantemente se quejan porque los vecinos de este sector y barrios aledaños arrojan escombros, desperdicios de comidas, muebles viejos y hasta papel de baño a este afluente hídrico.
Y aunque no se ha desbordado en temporada de lluvias, los afectados temen que se registre una emergencia debido a la falta de conciencia ciudadana.
Según la presidenta de la Junta de Acción Comunal, María Inés Rodríguez, esta falta la cometen las personas que no tienen en cuenta los días estipulados por la empresa para la recolección y les resulta fácil dejarla en la quebrada cuando nadie los está viendo.
“Es un problema, porque ya no hacen caso, se les ha advertido sobre el daño que están ocasionando, pero siguen botando y nos les importa”, sostuvo la líder comunal.
Además de obstruir el paso del agua con inservibles, en la zona se generan malos olores y se fomenta la reproducción se insectos y roedores.
La líder comunal aseguró que con la empresa de aseo se han organizado jornadas de recolección de inservibles con el fin de contribuir con la limpieza; sin embargo, el problema persiste.
Otra de las situaciones que causan malestar entre los habitantes es la proliferación de perros en este barrio.
La mayoría de los animales duermen en la calle y emanan malos olores, porque no cuenta con los cuidados necesarios de su tenencia.
La vocera hizo un llamado a las autoridades de salud para que se realicen programas especiales para erradicar a todos los perros que no tengan dueño, teniendo en cuenta que se convierten en transmisores de enfermedades.
Igualmente señaló que debido a la falta de control, los perros hacen las necesidades en las vías peatonales, lo que dificulta el dificulta el paso de las personas.
“Necesitamos que saquen todos esos perros que no tienen dueño y que deambulan por las calles. Estamos cansados de pisar el popo y que nadie se haga cargo de limpiar. Los olores son terribles”, manifestó Flor Martínez, habitante del sector.
Inseguridad
Otro de los problemas que aqueja a la comunidad es la inseguridad.
Los afectados hicieron un llamado a la Policía para que intensifique los operativos en la zona, aseguran que la delincuencia ha aumentado.
“Es importante que se tomen las medidas de seguridad necesarias para garantizar la seguridad en el barrio. Hay mucho vándalo suelto que comente las fechorías, pero la policía se lo lleva pero a los días lo suelta y nuevamente se ven rondando por acá”, señaló Gilberto Anaya, residente de Granadillo.
Servicios públicos y vías
Desde hace un año, el barrio cuenta con el servicio de agua potable por medio del acueducto.
Anteriormente los habitantes se abastecían por medio de manguera. Ahora gestionan el servicio de gas y están a la espera de que el Municipio apruebe esta petición para tramitarla ante la empresa. Esto, con el fin de acabar con las pipetas.
Además solicitaron a la Administración Municipal la pavimentación de la vía principal. El acceso en temporada de lluvias, es prácticamente imposible.














