Al llegar al barrio Granadillo, ubicado al nororiente de Piedecuesta, lo primero que salta a la vista es la inmensa ‘mordida’ que tiene la vía principal del sector, ocasionada por las lluvias y la ruptura de un tubo.

Publicado por: JULIÁN AMOROCHO B.
Así lo aseguró la presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio, María Inés Rodríguez, quien advirtió que la comunidad está “temerosa” ante la llegada de las lluvias, ya que el agua puede hacer que hay un deslizamiento producto del mal estado de la vía.
“Todo empezó con la rotura de un tubo en la parte superior del barrio que empezó a botar el agua y desde ahí, la vía se empezó a ir de a poquito. Necesitamos unos gaviones que impidan que se nos siga yendo la carretera”, manifestó.
No obstante, Rodríguez agregó que hasta ahora no ha habido accidentes por culpa del mal estado de la vía. Sin embargo, resaltó las dificultades para acceder al barrio.
Además de este problema, la Presidenta de la Junta aseguró que por la quebrada La Canoa, la cual surca el barrio, se han represado aguas negras que están generando una proliferación de mosquitos, que pueden ser el inicio del contagio del dengue.













