Según los uniformados, este tipo de campañas busca que las comunidades del municipio estén alertas ante cualquier tipo de emergencia y puedan ayudar a otros ciudadanos en caso de algún incidente.
Publicado por: Eduardo Muñoz Serpa
En el caso Claudia Morales muchos colombianos han mostrado uno de los lados más débiles del ser humano, su inclinación a conocer hasta el súmmum las noticias y emociones inmorales.
¿Con qué objeto tantos quieren saber hasta la saciedad qué pasó? Para enterarse del chisme, para poder destruir honras ajenas, para sacar canallas ganancias electorales del acto de valor de una colombiana que con coraje dijo claramente que hace años fue víctima de un acto de violencia carnal que lesionó su vida, episodio vil que todo aquel que lo ha sufrido quisiera borrar de su mente.
Ese acto de valor de una mujer ha puesto en evidencia el lado oscuro de muchos compatriotas. ¿Por qué? Porque no han mostrado respeto por el ser humano que tuvo el arrojo de decir algo tan íntimo y doloroso, sino que morbosamente están nuevamente lesionándola y con rabia y ferocidad pretenden obligarla a que acceda a sus ansias de saber quién la violó físicamente. ¿Para qué?
Para satisfacer la insaciable pasión que tienen de acabar con honras ajenas, para sacar canallas réditos electorales de las desgracias del prójimo, para hipócritamente posar de severos censores de la moral pública y así poder ocultar su verdadera faz.
En este caso muchos que se tildan de orientadores de la opinión han demostrado abiertamente tener pies de barro.
¿Qué pasaría si la víctima accediera a tan oscuro deseo y dijera quién violó su cuerpo? Que saldrían a defender al victimario y lo presentarían como víctima de una mujer, aquella que tuvo las agallas de decir que un hombre la había deshonrado.
Como hijo, esposo y padre de mujeres, como colombiano, expreso mi solidaridad y respeto por la víctima de tales tropelías, exijo respeto a su dignidad y al derecho que tiene de no acceder a la violenta forma como quieren que señale quien le robó arteramente su honra.










