El área metropolitana de Bucaramanga es privilegiada por la naturaleza al contar con un ecosistema de este tipo. Y aunque debido a la actividad agrícola que se desarrolla en la región su extensión se ha reducido, aún tiene la capacidad de abastecer de agua al casco urbano de Lebrija, a algunas de sus veredas y otras de Girón, por eso la importancia de cuidarlo.

Publicado por: LUIS ALFONSO CÁRDENAS MATEUS
Ubicado a una altura de 1.300 metros sobre el nivel del mar, este espejo de agua hace parte del Distrito de Manejo Integrado ‘Angula Alta – Humedal El Pantano’, conformado por 3.635 hectáreas que están a cargo de la Corporación para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga.
Entre las clases de humedales están los de áreas naturales de pastizales húmedos, turberas, pantanos, marismas, lagos, ríos, estuarios, deltas, bajos de marea, zonas marinas costeras, manglares, arrecifes de coral, oasis y sitios artificiales como estanques piscícolas, arrozales, embalses y salinas.
Y con motivo de la celebración del día mundial de este tipo de ecosistema, la Corporación para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga y la Policía Ambiental desarrollaron actividades lúdicas, de siembra de árboles y liberación de algunas especies nativas.
La principal intención de la jornada fue resaltar la importancia del humedal, la biodiversidad biológica que alberga y el servicio que presta a la comunidad, como es el suministro de agua, la regulación del ciclo de este líquido y el clima.













