
Los complementos alimentarios que son consumidos por los estudiantes de bajos recursos de los colegios oficiales, pertenecientes a los grados cero a séptimo, son esperados por los noveles comensales desde que el 16 de enero se iniciaron las clases en la mayoría de los municipios cubiertos por el programa dirigido por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf.
Es el caso del colegio Integrado de Puerto Wilches, en el que por lo menos 1.300 estudiantes de los 2.250 que ya se matricularon no están recibiendo el alimento, debido a que aún el Instituto no arranca el programa en el municipio ribereño.
Así lo denunció el rector de la institución, Lázaro Barriga, quien advirtió que por tarde el lunes pasado se debió reiniciar el suministro.
“Hasta el momento el Icbf nos ha enviado unas cartas solicitándonos información. Sin embargo, nosotros les hemos reportado los niños matriculados, pero la entrega de los almuerzos esta retrasada por lo menos diez días”, explicó el catedrático.
A su vez el rector manifestó que el Instituto les está ofreciendo refrigerios escolares en vez de los almuerzos.
Inconvenientes contractuales
Las directivas del Instituto señalaron que para Santander ya se adjudicó al operador, que cumplió los requerimientos, para las zonas centro norte de y Carlos Lleras Restrepo de Bucaramanga.
Sin embargo, para la zona Yariguíes, la cual cubre con el programa de almuerzos escolares al Magdalena Medio, aún no se ha iniciado el programa.
Hay una situación de tipo contractual que no ha permitido la ejecución del programa en la zona Yariguíes. Esto lo maneja la oficina jurídica del Icbf”, aseguró Mónica Patricia Gutiérrez, profesional universitario de la Seccional Santander de la institución.


