En una despedida corta y emotiva, los familiares de Carlos de Reyes Ávila se despidieron de su ser querido, luego que su cuerpo arribara a Barrancabermeja.

Publicado por: Redacción judicial
Sus hijos no tuvieron otra alternativa que recordar a su padre en vida, pues solo veían la foto que había puesta sobre el ataúd, donde aparecía Carlos con una sonrisa sentado sobre una mecedora.
Ayer al mediodía, los familiares, amigos y conocidos le dieron el último adiós a Carlos de Reyes en el cementerio Jardines del Silencio, en donde fue sepultado.
Cabe recordar que el occiso duró tres días desaparecido, luego que el pasado miércoles en Bucaramanga, realizara unos trabajos de mantenimiento en un pozo de agua.
“Mi papá, mi papá. Sabemos que él estaba trabajando ahí en el pozo de la clínica y lo habían llamado para pagarle. Él salió y se le olvidaron las herramientas por eso se devolvió al sitio”, mencionó uno de los hijos.
El cuerpo sin vida fue hallado el pasado sábado en la noche en la parte trasera de la Clínica Comuneros, sobre la calle 30 con carrera 28, en la capital Santandereana.
Unidad de Criminalística de la Sijín y personal de organismos de socorro sacaron el cadáver de Carlos de Reyes de un pozo de aproximadamente 8 metros de profundidad.
Las causas de la muerte serán establecidas por los resultados médico-forenses practicados por Medicina Legal de Bucaramanga.













