Contrario a lo que indica su nombre artístico, eminentemente costeño, María Mulata o Diana Hernández (como aparece en la cédula) es sangileña. Entre su agenda de presentaciones, que incluye México, Estados Unidos y Emiratos Árabes, sacó un tiempo para montar su espectáculo en uno de los centros comerciales de la ciudad.

Publicado por: SONIA LUZ SUÁREZ SALAZAR
La artista se presentó ayer durante el lanzamiento del Carnaval del Magdalena Medio. Según el secretario de Desarrollo Económico y Social, Jorge Muñoz, la idea es que este evento sea una excusa para potenciar a Barrancabermeja como eje cultural de la región.
Preguntas y respuestas
VANGUARDIA LIBERAL: ¿Qué hacía antes de ser María Mulata?
María Mulata: Yo pertenecí a un grupo musical que se llama ‘Campanitas’. Los integrantes éramos mis hermanos y yo, tocábamos música andina y mis papás estaban detrás orientándonos. Con el grupo estuvo 25 años.
V.L.: ¿Por qué decidió arriesgarse como solista?
M.M.: Porque cuando uno crece se crean nuevos intereses. Yo ingresé a la Universidad Javeriana a estudiar música y decidí iniciar mi propia carrera musical. Me ha ido muy bien, el próximo año lanzo mi cuarto álbum que se llama ‘De cantos y vuelos’. Ahora canto varios ritmos, este último trabajo musical es un recorrido por todas las regiones de Colombia.
V.L.: Su música no es para todo el mundo, ¿para quién compone?
M.M.: Mi público lo compone gente interesada en la cultura, de cualquier parte del mundo. Yo me identifico más con artistas como Susana Bacca o Mercedes Sosa. Me presento en muchos festivales de Colombia, pero también de otras partes del mundo.
V.L.: ¿Cómo va su proyecto ‘Colcha de retazos’?
M.M.: Va muy bien, estamos trabajando con niños de San Basilio de Palenque (Bolívar) y Soacha (Bogotá). El objetivo es reactivar la tradición oral en los pequeños, que en muchas ocasiones han sido desplazados y pierden su tradición cultural.
V.L.: ¿Con qué composición obtuvo su Gaviota de Plata en Viña del Mar?
M.M.: Eso fue en 2007. Me fui con una canción llamada ‘Me duele el alma’. Esa canción hace un homenaje a mi tierra con una estrofa que dice: “Nací en el pueblo de San Gil, en tierra santandereana, aprendí a cantar bambuco, con mi papa y con mi mama”.












