Vanguardia Liberal habló con una de las víctimas del atentado que se reportó el pasado domingo en San Pablo, sur de Bolívar, y conoció que podría perder la visión de uno de sus ojos si no le practican una cirugía de inmediato.

Publicado por: ENOE DEL PILAR SEPÚLVEDA
Uno de los sobrevivientes del hecho criminal que se reportó el pasado domingo en la noche en San Pablo, sur de Bolívar, dialogó en exclusiva con sobre lo ocurrido cerca de la plaza central del municipio ribereño, y manifestó que, a raíz de atentado requiere con urgencia atención especializada en un centro médico de cuarto nivel.
La víctima, identificada como Duberney Betancur Franco, resultó gravemente afectada en uno de sus ojos, luego de que los artefactos explosivos, que iban dirigidos a cuatros militares, estallaron afuera de su negocio de comidas rápidas.
Sin embargo, después de transcurrir cinco días de lo sucedido, Duberney aún permanece en la clínica La Magdalena, de Barrancabermeja, a la espera de ser remitido a otra ciudad, debido a que aún no ha sido retirada la esquirla que se alojó en su ojo izquierdo, la cual, le está afectando su visión.
“Desde el principio yo estuve consciente y me di cuenta que no estaba viendo por mi ojo. Desde San Pablo venía la remisión que yo venía mal del ojo. Hasta los dos días de estar aquí hospitalizado me vio el oftalmólogo y él dice que debo ser remitido con urgencia para que me practique la cirugía, y todavía nada, aquí estoy y no dicen nada de remisión a otra clínica”, resaltó la víctima.
Según la esposa de Duberny, Claudia Milena Rivero, la atención médica que ha recibido en el Puerto Petrolero no ha sido suficiente para tratar el estado de su pariente, pues no cuentan con los equipos especializados para la cirugía, y reiteró que su esposo no ha recibido apoyo del Estado, pese a que fue una víctima del conflicto armado.
“Tenemos dos opciones para que lo remitan y le hagan la cirugía, una que es por el lado del Sisbén y la otra, es por el lado del Gobierno porque él cayó en un atentado que iba para los soldados, pero ninguna de las dos ha servido, están esperando es que pierda el ojo”, relató.
Lo más decepcionante de todo esto es que ni por parte del Ejército hemos recibido ayuda, a los soldados sí los atienden en buenas clínicas, y uno como civil le toca rebuscárselas y por más que sea es una cirugía costosa y no nos alcanza para cubrirla”, puntualizó la familiar.
Asimismo, indicó que son oriundos de Medellín, Antioquia, y desde hace dos años están viviendo en San Pablo, sur de Bolívar.
La explosión
Sobre el atentado contra cuatro militares del Batallón Nueva Granada del Ejército Nacional reportado el pasado domingo hacia las 8:30 de la noche, en San Pablo, sur de Bolívar, Duberney Betancur Franco, víctima del ataque, relató los minutos de angustia que vivieron tras la explosión de los petardos.
“Yo me encontraba trabajando en mi negocio de comidas rápidas. Los militares llegaron a comprar comida. Antes de que estallaran los petardos, yo salí para entregarles los vueltos, crucé varias palabras y fue cuando escuche la explosión. No recuerdo más de ese momento”, contó Betancur Franco, quien aseguró desconocer los autores materiales del hecho.
La víctima, quien en esos momentos se encontraba mal herida por las esquirlas, fue trasladada hasta Barrancabermeja con dos de los soldados. “Yo fui uno de los primeros en llegar a Barrancabermeja porque me les pegué. Yo cuando reaccioné vi la gente gritando y estaba sangrando mucho. Yo le decía al teniente que no me dejaran ahí, que me llevaran con ellos, y fue así que fui uno de los primeros en ser trasladados”, relató la víctima.













