Su caudal se ha visto reducido, casi a su mínima expresión, afectando la navegabilidad de las embarcaciones que transportan a los habitantes de municipios ribereños como Puerto Wilches, Cantagallo y San Pablo.
Bajo esto parámetros la Corporación Regional Autónoma del Río Grande de la Magdalena, Cormagdalena, anunció trabajos de dragado, que apenas se adoptan como paliativo a la situación.


