La tradicional pepitoria; la carne de cabro, acompañada con yuca frita; la lengua asada y la carne oreada, adobadas con cerveza; la sopa de pichón; el mute; el caldo de papa; la sopa de fríjol negro; las hormigas culonas y, por supuesto, la arepa de maíz pelado hicieron parte del menú que se ofreció en la Ruta Gastronómica de Santander, en la estación del barrio La Joya de Bucaramanga.

Publicado por: Euclides Ardila Rueda
Campesinos, indígenas, afrocolombianos, jóvenes, pescadores, niños y niñas, líderes cívicos, artistas, docentes, estudiantes y grupos de la tercera edad disfrutaron, hasta más no poder, de estos platos típicos.
La jornada, programada por Fundaexpresión en el Parque Comuneros de este cívico barrio, no sólo ‘estuvo a la carta’ con las comidas regionales.
También se conocieron 48 experiencias comunitarias que han tenido un gran impacto en la sociedad. De hecho, fue un espacio de disertación en donde los saberes rural y urbano se convirtieron en uno solo.
Se registraron intercambios de semillas y plantas ornamentales, se compartieron recetas, se vendieron productos agroecológicos y, de igual forma, brillaron las expresiones artísticas y culturales.
La actividad también contó con la presencia de delegaciones internacionales de Holanda, Suecia, México, Venezuela y Cuba.
El certamen tuvo los avales de la Escuela Agroecológica de Promotores Campesinos, el Colectivo de Reservas de Santander, la Casa Cultural “El Solar”, la Universidad Industrial de Santander, UIS, la Junta de Acción Comunal del barrio La Joya, la Junta Local de la Comuna 5 y el Colegio ‘Andrés Páez de Sotomayor’.










