Así lo notificaron a la Secretaría de Educación Departamental en el último mes. La Administración Departamental abrió un proceso para determinar si es necesario reubicar a estos profesores.

Publicado por: JINETH PRIETO
Aunque no se conocen los autores intelectuales, la Administración Departamental no descarta que grupos armados al margen de la ley estén involucrados en las amenazas.
Estos docentes provienen de los municipios de Cimitarra, El Peñón, Santa Helena del Opón, Simacota y de diferentes corregimientos ubicados en el Magdalena Medio santandereano.
“En la zona donde yo trabajaba, jamás había existido un caso de amenaza a un docente. Después de un año y ocho meses de laborar como profesor de bachillerato recibí una llamada en la que amenazaban con dañarme. Lo único que sé es que no quiero volver a una zona rural”, aseguró a Vanguardia.com uno de los docentes quien pidió la reserva de su nombre.
Hay que advertir que las autoridades aún no han establecido la procedencia de las amenazas.
"Debido a la topografía de Santander los educadores tienen que desplazarse hacia zonas apartadas y con circunstancias adversas, entre ellas la presencia de actores armados. No es un secreto para nadie que ellos pueden ejercer influencia en este tipo de poblaciones”, señaló Marta Carreño, coordinadora del grupo de Escalafón de la Secretaría de Educación.
No obstante, algunas de las amenazas pueden haber sido emitidas por estudiantes que perdieron alguna materia o grupos de habitantes que están descontentos de los nombramientos de los profesores en sus municipios.
"También se debe tener en cuenta que no todas las amenazas pueden ser de alta peligrosidad. Algunos casos obedecen a descontento de los estudiantes o la comunidad, por eso tanto la Policía como la Fiscalía y la Procuraduría, se ponen al frente de estos casos", agregó Carreño.
Fenómeno en aumento
Aunque éste fenómeno no es nuevo en Santander, sí ha registrado un dramático aumento. Según cifras oficiales de la Secretaría de Educación durante 2011 se contabilizaron 30 casos, mientras que sólo en lo corrido de enero de 2012, ya se conocen seis casos que están en manos de las autoridades.
El caso tendría un agravante más. Según otro de los docentes que fue consultado por Vanguardia.com, los seis docentes reportados por la Secretaría de Educación serían sólo la punta del iceberg.
"Desde que estoy acá he visto cómo más de 15 profesores han venido a denunciar las amenazas desde diferentes municipios. Es un caso en el que se deben fijar las autoridades", aseguró.











