El próximo 21 de febrero las aguas del río Tona desviarán su cauce por un túnel de 507 metros de longitud, y de esta manera se podrá iniciar la construcción como tal del embalse de Bucaramanga.

Publicado por: SONIA R. GAMBOA VEGA
Así lo aseguraron ayer los ingenieros encargados de la obra durante una visita del Alcalde de Bucaramanga, Luis Francisco Bohórquez, a dichas instalaciones.
“Estamos en una fecha muy importante porque ya estamos en la capacidad física de desviar el río, condición necesaria e indispensable para construir la presa”, manifestó Franz Mutis Caballero, gerente del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, AMB.
De esta manera, al desviarse el río se secará la zona por donde pasaba este afluente y así se podrá levantar la presa que es una gran muralla de concreto que tendrá 106 metros de altura y permitirá almacenar, entre las montañas, 18 millones de metros cúbicos de agua y así garantizar el abastecimiento de este líquido para Bucaramanga, Floridablanca y Girón durante por lo menos dos décadas más.
En este sentido, el mandatario local dijo que “pensar en el futuro es necesario en una ciudad. Y el agua es un compromiso de Estado que obliga a proyectar temas tan importantes como este proyecto del embalse, con el cual los bumangueses vamos a poder tener este servicio hasta el 2035”.
Según el director de la obra, Álvaro Prada, la construcción de la presa durará por lo menos dos años: “está previsto que se termine la presa en abril o mayo de 2014 y que el embalse entre en operación en abril de 2015”.
De esta manera, durante un año se llenará el embalse y se harán las pruebas para que este proyecto entre en operación en 2015.
Por su parte, Franz Mutis aclaró que las aguas que se desvían por el túnel, llegan al mismo río Tona en un punto muy cerca de la desembocadura de éste con el río Suratá.
A su vez, recalcó que si bien es cierto este proyecto garantizará agua por lo menos hasta el año 2030, es importante que para esa época tanto el acueducto como las autoridades municipales tengan definido cuál es el crecimiento que se quiere de la ciudad y cuáles son las nuevas necesidades de agua.
Más características del túnel
Mientras el caudal promedio del río Tona es de un metro cúbico por segundo, el túnel que desviará la creciente se diseñó para que quepan 1.500 metros cúbicos por segundo.
De esta manera “el túnel tiene un gran factor de seguridad para que cuando se presente una creciente máxima en el río, pueda circular todo el líquido por el túnel sin perjudicar el desarrollo de las obras que adelantaremos en los próximos dos años”, afirmó el director de la obra, Álvaro Prada.
Reforestación
La construcción del Embalse implica también remover toda la cobertura vegetal en 54 hectáreas para garantizar que el agua que se va a almacenar allí será potable.
Al respecto, el director de la obra, Álvaro Prada, aseguró que tienen un “área de amortiguamiento y protección de 300 metros alrededor del embalse que vamos a reforestar”, como medida compensatoria.
Por otra parte, el ingeniero Franz Mutis Caballero, gerente del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, dijo que durante el proceso de la obra se han encontrado diferentes especies de animales como serpientes, que las han recolectado y entregado a las autoridades ambientales competentes, y de esta manera están garantizando un buen tratamiento tanto de la fauna como de la flora que se puede ver afectada por el proyecto.












