En la capital santandereana solo se dispone de 4 metros cuadrados (m2) de espacio público por cada habitante; cuando se debería contar con un mínimo de 15 m2.

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA
El aumento inusitado de ventas ambulantes, la falta de sitios de estacionamiento, los vehículos mal parqueados, la incultura ciudadana y, sobre todo, la ausencia de autoridad para recuperar las aceras y las vías invadidas son los responsables de esta situación.
Lo peor es que se podría que “poco” o “casi nada” han hecho los gobiernos para garantizar el despeje de las áreas usurpadas.
Para asumir este reto, hace exactamente 71 días llegó a la Defensoría del Espacio Público, Kadir Crisanto Pilonieta Díaz. A él le corresponde, en el papel, la difícil misión de rescatar este espacio público invadido.
Y aunque en esta labor no está solo, pues es una tarea que también les compete a la Secretaría del Interior y a los miembros de la Policía Metropolitana; es Pilonieta Díaz quien, en últimas, tiene ‘que dar la cara’ y concertar el definitivo despeje con los líderes de las ventas ambulantes y con los demás agentes invasores.
Hoy, en la Entrevista de la Semana, el reconocido abogado responde qué está haciendo para enfrentar este problema que, entre otras cosas, se conoce como “la papa caliente” del actual gobierno.
Preguntas y respuestas
¿Cómo es eso de que en nuestra ciudad solo se dispone de 4 metros cuadrados (m2) por cada habitante? ¿Qué dice la norma al respecto?
El artículo 14 del Decreto 1504 de 1998, por el cual se reglamentó el manejo del espacio público en los Planes de Ordenamiento Territorial, POT, se estableció que como índice mínimo de espacio público efectivo, para ser obtenido por una área urbana como la de Bucaramanga, mínimo debería ser de 15 m2 por habitante. Hoy, de manera desafortunada, tenemos una oferta de espacio público urbano de
4 m2. Por eso, en el Plan de Desarrollo 2012-2015 estamos incorporando varios proyectos para ganar más espacios para nuestra gente.
Aunque las licencias que les expidió hace seis años la Secretaría del Interior a los vendedores ambulantes son “personales” e “intransferibles”, muchos de estos comerciantes informales están ‘traficando’ con ellas; al punto que las alquilan, las clonan e incluso las venden al mejor postor. ¿Qué está haciendo su despacho para frenar estas formas de actuar?
En la práctica las licencias expedidas desde el acuerdo municipal 026, de 1989, perdieron vigencia hace rato. El problema radica en la evolución que el fenómeno del comercio en las calles (con licencia y sin licencia) ha tenido en los estrados judiciales, principalmente con las tutelas. Es que los jueces de instancia y la Honorable Corte Constitucional les han otorgado a los vendedores ambulantes ciertas prerrogativas a través del principio de confianza legítima y el derecho al trabajo y al mínimo vital. Por lo tanto, la solución no radica en anular las licencias o judicializar a quienes comercian con ellas. La clave está en la búsqueda de soluciones integrales que armonicen los derechos adquiridos de estos comerciantes y el del restablecimiento del espacio público que es, de igual manera, un derecho constitucional.
¿Cuántas demandas tramita su despacho en defensa del espacio público y cuántas ha perdido la administración local?
El Municipio ha perdido 91 tutelas que ordenan ‘congelar’ las acciones contra los vendedores ambulantes. De igual forma, tenemos 350 acciones populares en contra, las cuales ordenan retirarlos. De ellas, se han perdido más de 20. Hemos solicitado a las inspecciones competentes más de doscientas acciones para la restitución de distintas formas de invasión.
Pero no puede negar que la falta de autoridad ha hecho que en las aceras y en las vías vehiculares del centro de Bucaramanga se ubiquen vendedores que hacen las veces de ‘pequeños empresarios del espacio público’. Es más, los ilegales comerciantes han llegado hasta contratar personal para que les atiendan sus negocios. ¿Qué piensa de ello?
Trabajamos arduamente para entregarle a la ciudad una política que incluya, entre otras cosas, la promoción de la cultura ciudadana y un gran ‘acuerdo ciudadano por la recuperación de nuestro espacio público’; este úlitmo consiste en que el Estamento Gubernamental y las fuerzas vivas (gremios, universidades, comerciantes formales, empresarios, etc...) trabajemos de manera armónica en la incorporación de esta población socialmente deprimida a la economía real.
¿Cómo luchar contra formas de invasión del espacio público como las que lideran las ventas ambulantes en el centro, si no se ve que el Gobierno tome acciones concretas para despejar las aceras y las vías invadidas por los informales?
Planteamos la creación de dos nuevas inspecciones de espacio público y la implementación de un Grupo de Reacción Inmediata. La idea es atender y resolver las quejas de las nuevas invasiones al espacio público en un término no mayor a 48 horas.
La negligencia oficial para recuperar aceras convertidas en parqueaderos, entre otras causas, hacen que los ciudadanos pierdan el espacio público que les es propio. De manera desafortunada, los reclamos de los transeúntes casi nunca tienen los ecos que se merecen. ¿Qué hace su dependencia para darles respuestas a estas denuncias?
El Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público recibe semanalmente alrededor de 30 denuncias escritas, relacionadas con distintas formas de invasión. En el ámbito de nuestras competencias, inmediatamente oficiamos a las Inspecciones que están en cabeza de la Secretaría del Interior; pero observamos que la ‘congestión’ de estos despachos demanda medidas urgentes como mencionamos atrás. Lamentablemente nuestra Secretaría no tiene competencias de carácter policivo; no obstante, hemos trabajado coordinadamente con las demás instancias, las cuales han permitido acciones positivas como las obtenidas en el barrio Kennedy, en donde se despejaron algunos ‘mercados persas’.
Frente al polideportivo de La Joya, funciona una tienda que, todos los fines de semana, utiliza el espacio público para acomodar sillas. Incluso habilita mesas en una curva, lo que hace vulnerables a sus clientes a un accidente. Lo anterior se ha venido denunciando desde hace más de 4 años y, a pesar de las demandas instauradas en la Policía, no ha sido posible que se frene este problema. ¿Qué se podrá hacer al respecto?
Como esa tienda, son decenas de casos que son asumidos por las inspecciones competentes, adscritas a la Secretaría del Interior; y son decenas igualmente las medidas de control que se hacen para recuperar los espacios públicos. La ciudadanía debe poner de su parte. Hemos realizado, en compañía de esa dependencia, reuniones de concertación en distintos sectores de la ciudad. El de esta semana será con cerca de 100 comerciantes y los líderes del barrio Girardot. Se trata de una nueva política pública de control, la cual ‘pondrá en cintura’ a los dueños de tales establecimientos. Soldado advertido no muere en guerra...
¿Por qué los negocios promocionen artículos con altoparlantes en la calle y en vehículos mal estacionados y nadie les baja el volumen?
El excesivo volumen es violatorio de normas ambientales, y el estacionamiento en la calle también lo es. Sobre el primero debemos reiterar que la ausencia de cultura ciudadana es parte del déficit que la ciudad tiene y que apenas empezamos a recuperar. Han pasado años de gobierno en los que los recursos públicos se han invertido en tímidas campañas originadas en cada Secretaría. Por lo anterior, nuestro Alcalde ha creado la ‘Mesa Única de Cultura Ciudadana’, integrada por todos los despachos que tienen recursos en cultura, con la cual se busca que el presupuesto se invierta siguiendo un plan maestro de cultura. Es prioridad del gobierno municipal quebrarle las piernas a la cultura del “todo vale”; y posicionar una de respeto, la de la “piel de ciudad”, que es el espacio público y la convivencia ciudadana.
¿Por qué no se han tomado medidas drásticas para frenar la venta de legumbres y frutas en la calle, por parte de expendedores estacionarios? Los informales siempre van cargando sus productos en contra vía, generando más trancones...
Empezamos el año con un déficit en el personal de apoyo a la gestión, que afortunadamente ya ha empezado a contratarse. Mientras tanto hemos hechos numerosos operativos de vigilancia. Como dijimos antes, no son solo acciones policiales la solución, sino la realización de una política integral.
Muchos endurecen las zonas verdes de sus casas e instalan sobre ellas rejas o adecúan puntos de ventas. ¿Qué tipo de sanciones se les imponen a quienes actúan así?
Los procesos administrativos sancionatorios se realizan desde la Inspección de Control y Ornato, adscrita a la Secretaría del Interior. Las sanciones van desde la imposición de multas y el cierre temporal del establecimiento, hasta la cancelación de la matrícula mercantil.
En varios sitios de la ciudad hay negocios y edificios que no disponen de parqueaderos. Por eso, los carros invaden los alrededores. ¿Por qué se tolera esta situación?
Esa es una pregunta que nos hacemos todos los bumangueses. Desde la expedición del Acuerdo Municipal No. 065 de 2006, por el cual se creó el Sistema de Estacionamiento y Parqueaderos, se estableció la obligación de los constructores, grandes y medianos, de cumplir con una oferta mínima de parqueaderos por metros cuadrados de apartamentos construidos, o en su defecto una contribución económica a manera de indemnización cuando le resultare imposible construirlos, a favor del Municipio. A la fecha la ausencia de control permitió que en muy pocos casos la norma se haya cumplido. Hemos detectado esta falencia; por ello, la Secretaría de Planeación Local trabaja en la incorporación del componente técnico en el Plan de Ordenamiento Territorial, POT, para que esta medida por fin entre en funcionamiento.
En algunos colegios algunos padres de familia invaden los carriles de vías como la carrera 33 y la calle 56 cuando recogen a sus hijos. ¿Ha pensado en obligarlos a adecuar algún tipo de parqueadero en la zona?
Sí. Desde ya, tales conductores familiares, como cualquier otro en la ciudad, deberán cumplir con las normas de Tránsito y buscar un parqueadero legal para estacionar de manera transitoria; so pena de drásticas multas.
¿Por qué nadie ha hecho algo por devolverles el espacio público a los ciudadanos en sitios como la carrera 17, entre las calles 56 y 61; o el Paseo del Comercio? En dichos lugares hay talleres de mecánica, loncherías, taxis y demás ventas que invaden los andenes....
El camino por recorrer para recuperar estos espacios se nos plantea como un partido de fútbol sobre una cancha inclinada 30 grados; por supuesto, nosotros en la parte de abajo y concluido el primer tiempo. En este segundo tiempo se nos presenta la oportunidad de cambiar las cosas, con la capitanía que ha asumido nuestro Alcalde. La idea es tener mejores ciudadanos y comerciantes responsables. Entre todos podemos derrotar, así sea por un gol, a este ‘adversario’ que hoy se nos presenta y que deshonra nuestra capacidad santandereana de trabajar en equipo.
Tareas pendientes
1 Contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de los bumangueses por medio de una eficaz defensa del espacio público.
2 Lograr que los cerca de 500 puestos vacíos que existen hoy en centros comerciales como ‘Feghaly’ y ‘San Bazar’ sean ocupados por los vendedores informales.
3 Sacar adelante al viejo proyecto de la “Plaza de San Mateo”, en donde se reubicarían a 600 vendedores estacionarios.














