La respuesta de Jean François Blot fue contundente. “No hay una solución mágica para la gestión de las basuras”. En otras palabras, no hay (en su opinión) una tecnología para disponer los residuos sólidos que haya sido probada con éxito en ciudades relativamente grandes como Bucaramanga y que, además, sea viable financieramente.

Publicado por: JUAN CARLOS CHÍO
Esta fue la opinión de un experto francés consultado por Vanguardia Liberal, quien fue enfático al afirmar que, a la hora de la verdad, la capital santandereana solo tendrá dos opciones reales para elegir su técnica de disposición final: la incineración con valor energético y el relleno sanitario.
Más allá de esta discusión, explicó Blot, la decisión más importante que deberá tomar la ciudad no será la de la tecnología que usará, sino la de cómo implementará un modelo de prevención y reaprovechamiento de la basura. Esta es, según el experto, la verdadera clave para una gestión exitosa de los residuos sólidos, si lo que se busca es un impacto real en el medio ambiente y en la calidad de vida de los bumangueses.
Jean François Blot trabaja para una reconocida empresa que se dedica a la gestión de residuos sólidos en Francia y conoce de primera mano cómo fue la ‘revolución’ que se dio en ese país con el manejo de los residuos sólidos, donde el problema de la basura pasó de ser una responsabilidad exclusiva del mandatario de turno, a una tarea conjunta en la que todos deben poner su granito de arena.
Aprovechando su visita a Bucaramanga, este experto dialogó en exclusiva con este diario y contó, desde su experiencia, cómo fue el proceso que se vivió en Francia en la última década, particularmente desde la implementación, en 2007, de una política nacional denominada ‘Grenelle de l’envieronnement’.
“No hay soluciones fáciles”
François Blot explicó que en el tema de las basuras no hay soluciones fáciles, ni técnicas revolucionarias de disposición que sean viables para aplicar en ciudades como Bucaramanga. Al menos no por ahora. Prueba de ello es que “en Francia las dos tecnologías predominantes son el relleno sanitario y la incineración, que se usa en un 30% o 40% de las poblaciones”.
“Allá, como en todas partes, ha habido problemas con la comunidad que no quiere tener el sitio de disposición cerca, pero lo que se ha hecho es trabajar muy duro en el campo de la comunicación, siendo muy sinceros con la gente en todo el proceso, enseñándoles el impacto real, lo que se puede hacer y lo que se está haciendo”, dijo el experto.
Blot indicó que la mayoría de la basura que se produce en las casas se puede reaprovechar y por ello la clave en todo el proceso es tá en el trabajo previo, el que se hace antes de que la basura llegue al relleno o al incinerador. Una buena labor de prevención, dijo, puede reducir sustancialmente la cantidad de basura que hay que disponer y los costos del proceso.
Igualmente, habría un impacto positivo en fenómenos como la generación de malos olores, la disposición de desechos peligrosos, el desperdicio de material que se puede reutilizar y la contaminación que se causa.
“Se trata de una economía circular que no se está aplicando sólo en Francia, sino que hace parte de una política europea, donde el que contamina paga por la contaminación y donde la mayoría de los esfuerzos se enfocan en la educación y en enseñarle a la gente a aprovechar la mayor cantidad de basura posible, mediante el compostaje, la reutilización o el reciclaje”.
En Bucaramanga no hay cultura de reciclaje
Si bien el conocimiento que tiene Blot del contexto colombiano es limitado, Vanguardia Liberal ha publicado varios informes que pueden dar una luz sobre cómo está la ciudad en el reaprovechamiento de la basura.
Según el gerente de la Emab, Óscar Uriel Arrieta Roa, la ciudad solo recicla el 1,5% de la basura que se produce, un porcentaje que está muy por debajo del promedio nacional, que es del 13%, y del promedio de Bogotá, que es del 22,85%.
Esta cifra está incluso más lejos de los límites teóricos, pues según el ingeniero civil Iván Herrera, el 91% de la basura que se dispone en El Carrasco se podría reaprovechar de alguna manera.
En cifras concretas, la ciudad solo recicla 7,1 toneladas diarias de basura, cuando podría estar reaprovechando 430 toneladas por día.
De hecho, en Bucaramanga solo hay tres rutas del reciclaje, a cargo de las cooperativas Bello Renacer y Coopreser, las cuales son poco conocidas por la población, mientras que solo se está haciendo compostaje en casos muy puntuales, como el de algunas plazas de mercado de la ciudad.
Más allá de estos preocupantes indicadores, Blot cree que con la política correcta y con esfuerzos muy bien enfocados, se pueden generar cambios importantes en el corto plazo.
“Tomar decisiones en el tema de la basura requiere ‘coraje político’, pues el riesgo en la imagen pública (para los Alcaldes) es muy alto”, dijo el experto, quien agregó que este proceso es “difícil y cuesta dinero”, ya que su éxito depende de hacer una muy buena campaña educativa, que no escatime en esfuerzos, pero que al final puede traer resultados muy positivos.
Incineración vs Relleno sanitario
Frente a la discusión de cuál de las dos tecnologías es mejor, si la incineración o el relleno sanitario, Blot explicó que prefiere la incineración con valor energético (para producir energía), pues es otra posibilidad de reaprovechar los residuos. No obstante, esta es una técnica que es más costosa y por ello muchas ciudades terminan optando por seguir utilizando rellenos sanitarios.
“Si se va a hacer incineración, que sea para producir energía, no a través del sistema clásico, donde solo se quema la basura y es una peor solución”, dijo el experto francés, quien agregó que el relleno sanitario es una buena opción, pero en Francia esta técnica está muy bien reglamentada y hay muchas restricciones para reducir la contaminación.
“El enfardado no es una buena solución”
Contrario a la opinión de otros expertos consultados por Vanguardia Liberal, François Blot aseguró que para él la técnica de enfardado no es una solución real para la disposición de residuos sólidos, pues “no ofrece ninguna ventaja real y en Francia no se conocen casos exitosos usando esta técnica”. El experto explicó que tiene conocimiento de varias pruebas experimentales en donde se presentaron problemas por el costoso mantenimiento que necesitan las máquinas compactadoras. De hecho, explicó que la probabilidad de un daño es muy alta, pues “la clasificación previa nunca va a ser perfecta” y se puede ‘colar’ una barra de metal que, al tratar de compactar, puede averiar la máquina. Si a esto se suman otros factores como el alto costo inicial (entre 2 y 3 millones de euros por compactadora) y la necesidad de disponer y tratar, luego del proceso, los fardos y el líquido que se extrae, se puede concluir que “no es una técnica viable”.
Producir energía a través del metano
Si lo que se quiere es hacer un proceso más óptimo, otro aspecto que se puede tener en cuenta es el procesamiento del metano o biogás, uno de los gases que causa el efecto de invernadero. Este gas surge del proceso de fermentación de los residuos sólidos y es el que genera los malos olores. No obstante, la instalación de una planta permite aprovechar el metano para generar energía. En Francia este procedimiento se utiliza en dos fases, en el compostaje a gran escala y en los rellenos sanitarios.
Las claves de la campaña educativa
Se tiene que hacer una “buena inversión”, que incluya abundante y permanente publicidad, usando medios de comunicación y medios alternativos.
La transparencia es una de las claves más importantes. La idea es que la gente tenga a la mano toda la información posible, desde cuánto cuesta y cómo funciona una tecnología, hasta los efectos nocivos de no reciclar en la casa. Cuando hay información suficiente, el rechazo de la población es menor y, en cambio, hay una participación más activa de la comunidad, explicó François Blot.
En Francia fue muy importante el trabajo en los colegios con los niños, pues los menores fueron los que finalmente terminaron vinculando a los padres.
Otros protagonistas importantes pueden ser los centros de expendio como los supermercados, donde se pueden inculcar hábitos saludables como el reciclaje.
Hacer un buen Compostaje
Una parte muy importante del proceso es el compostaje, en donde se procesan los residuos orgánicos para producir abono y este finalmente se dona o se vende. Esta forma de reaprovechamiento de la basura requiere de una clasificación muy rigurosa, pues la presencia de elementos como el plástico en la materia orgánica puede afectar la calidad del compost.
Según Blot, en Francia se estima que el 30% de la basura que se produce se puede aprovechar para hacer compostaje, pero en su opinión este porcentaje puede ser mayor en Colombia, donde los hábitos alimenticios son muy distintos a los europeos.













