A pesar del aumento en las penas y los controles, así como en los llamados de las autoridades para que los conductores dejen de manejar bajo la influencia del alcohol, un grupo considerable de conductores sigue infringiendo esta norma de tránsito en la ciudad.

Publicado por: JUAN CARLOS CHÍO
Según la Dirección de Tránsito de Bucaramanga, el pasado fin de semana fueron multadas 25 personas por conducir en estado de embriaguez, mientras que a otras 13 les inmovilizaron sus vehículos por falta de documentos.
El comandante operativo de esta entidad, Gerardo Hernández, explicó que la mayoría de los sancionados son motociclistas y que muchos de ellos se molestan porque creen que los controles son un capricho de las autoridades.
Igual opinión tuvo la Directora de Tránsito, Elvia Liliana Sarmiento Osma, quien explicó que las sanciones no se hacen ‘por plata’, sino por la necesidad de disminuir los índices de accidentalidad provocados por el alcohol.
La Funcionaria agregó que la mayoría de las infracciones ocurren entre la noche del jueves y el domingo, por lo que es precisamente en esos días en los que se están enfocando la mayoría de los esfuerzos.
Ya llegaron los talonarios
Estas cifras coinciden con el considerable aumento en las sanciones desde que llegaron los 70 patrulleros de la Policía para apoyar los operativos de control.
Según Sarmiento Osma, actualmente se imponen unas 700 multas diarias, cuando el promedio hace un mes era de 35.
Esto llevó a que durante la última semana escasearan los talonarios para consignar las multas, pues el lote que tenían previsto para el primer semestre estaba prácticamente agotado.
El comandante operativo aseguró que el problema ya fue solucionado y explicó que el pasado fin de semana llegaron las ‘comparenderas’ nuevas.
Las sanciones
Segundo grado: se impone una multa y se suspende la licencia por dos o tres años.
Tercer grado: se impone la multa y se suspende la licencia entre tres y diez años.
Reincidencia en tercer grado: cancelación definitiva de la licencia de conducción.
Daño a otra persona: la sanción depende de la gravedad de las lesiones, pero puede acarrear cárcel.










