Pese al intenso sol que acompañó al cielo de los bumangueses ayer, al final arreció un auténtico ‘aguacero de críticas’ sobre la denominada jornada del Día Sin Carro.

Publicado por: Euclides Ardila Rueda
La verdad, fueron más los que perdieron que los que ganaron. Los comerciantes formales disminuyeron sus ventas 45%, muchos parqueaderos públicos y lavaderos se vieron obligados a cerrar, los consultorios médicos no tuvieron pacientes, en fin…
En cambio, los buses del Metrolínea, así como los conductores del transporte ordinario, sobre todo los taxistas, tuvieron ayer el mejor día de lo que va de 2012.
Y mientras los conductores del servicio público y los ambientalistas aplaudieron la medida; los comerciantes particulares, especialmente los que devengan sus ingresos de los servicios que prestan en negocios, padecieron durante el día de ayer el ‘descalabro’ para sus cuentas.
Vale anotar que, entre las cifras positivas, están que solo ocurrieron 4 accidentes de tránsito, que disminuyó en 10 decibeles el nivel de la contaminación por ruido y que apenas 11 ciudadanos fueron multados por sacar sus vehículos cuando estaba prohibido.
Otro dato revelador lo aportó la ciudadanía, la cual no atendió del todo el llamado a utilizar medios alternativos como la bicicleta. Tanto, que las cinco ciclorrutas habilitadas por la Dirección de Tránsito se vieron muy despejadas.
Los dueños de los parqueaderos, de las estaciones de servicios, de ventas de repuestos, de lavaderos, de talleres de mecánica, de grúas y de algunos almacenes reiteraron que los ingresos de ayer estuvieron muy por debajo de los habituales. Para ellos, fue un ‘martes negro’.
Cdmb dice que “fue positivo”
Para la CDMB, “las expectativas fueron superadas y el mensaje de la autoridad ambiental es que este tipo de experiencias se repitan con mayor frecuencia; no para incomodar a nadie, sino para ser más amigables con nuestro entorno”.
Según la entidad, en general los índices de contaminación comparados con los últimos cuatro martes se redujeron de manera significativa. Al revisar las estadísticas consolidadas, el coordinador de Información e Investigación Ambiental de la CDMB, Carlos Mauricio Torres, señaló: “Se detectó una disminución en el monóxido de carbono; y en cuanto al dióxido de azufre, las estadísticas también evidenciaron una disminución favorable”.
El monitoreo también permitió establecer que, con la inmovilización de los vehículos particulares que funcionan con gasolina, “se logró una disminución significativa del monóxido de carbono en toda la zona de Cabecera del Llano”.
LOS QUE GANARON
El medio ambiente: Mermó el ruido; bajó 10 decibeles en el Centro y en Cabecera.
Transporte público: Los conductores de buses tuvieron mayor demanda que de costumbre. Junto a los taxis, compartieron todas las calles de la ciudad y, en términos económicos, relativamente fueron los beneficiados.
Los restaurantes vendieron más. A falta de un medio
de transporte propio, al mediodía de ayer algunas personas no se trasladaron hasta sus viviendas y prefirieron almorzar cerca de sus sitios de trabajo.
Servicios de mensajería y de entregas a domicilio:
Estos negocios aumentaron en 60% los encargos; por lo tanto, fue un martes muy productivo.
LOS QUE PERDIERON
El comercio formal: La reducción del 45% en las ventas resultó un duro golpe para los comerciantes. En sectores como Cabecera y Cañaveral, muchos establecimientos se vieron solos y sin clientes.
Los parqueaderos: Como no circularon carros particulares, sencillamente los sitios oficiales de estacionamiento públicos no tuvieron usuarios. 25 de estos lugares cerraron ayer sus puertas.
Consultorios médicos: Como nunca antes, las citas médicas disminuyeron. Ante la imposibilidad de movilizarse en carros particulares, muchos pacientes postergaron sus respectivas consultas.
Conductores particulares: Los propietarios de carros no pudieron salir; con el agravante de que los que tienen ‘Pico y Placa’ durante el resto de semana se verán obligados a vivir dos “días sin carro”.
Estaciones de gasolina: Dejaron de vender más del 50%. Por este concepto, el Municipio dejó de percibir ingresos por sobretasa superiores a los $100 millones.
Lavaderos de carros: 22 establecimientos, dedicados a lavar carros, prefirieron no abrir ayer; y otros, aunque prestaron sus servicios, aseguraron que les fue “muy mal”.
Talleres de mecánica: Los propietarios de estos establecimientos sintieron la disminución del número de clientes a la mitad. Los vendedores de repuestos de carros también se quejaron, ya que ayer los ingresos fueron mínimos. Pidieron que la jornada no se repita.
El transporte informal: De manera paradójica, ayer los ‘piratas’ no pudieron hacer de las suyas. Los mototaxistas no trabajaron porque, de manera literal, no tenían cómo llevar parrilleros. ¡Fue malo para ellos; pero en el fondo, fue muy bueno para la movilidad!















