
Así lo dio a conocer la directora del Invisbu, Silvia Johanna Camargo Gutiérrez, quien indicó que, luego de cruzar las bases de datos y de verificar toda la información, se encontró que fueron 187 las familias damnificadas por el incendio.
De estas, 138 van a recibir un subsidio por un año, pues se encontraban viviendo en las bodegas desde antes de 2008, cuando se hizo el último censo por parte del Invisbu.
El resto, 49 familias, solo tendrán el beneficio por seis meses, pues habrían llegado al lugar después de ese año y no estarían en la lista previa.
A estos se suman 52 familias que viven en el hogar de paso y 19 en el club ferroviario, quienes no resultaron afectados por el incendio, pero también recibirán el respectivo subsidio, ya que están ubicados en el sitio en el que se construirá el proyecto de vivienda donde se reubicará a estas familias.
Críticas por la demora
Esto se da en medio de las quejas hechas por los mismos afectados, quienes si bien han contado con ayudas humanitarias como alimentos y elementos de aseo, seguían ayer con la incertidumbre de no tener un lugar dónde vivir.
Al respecto, el Alcalde de Bucaramanga, Luis Francisco Bohórquez, les pidió paciencia a las familias y reiteró que las demoras en la entrega de los subsidios ocurrió porque era necesario hacer un censo de manera responsable, que incluyera únicamente a las personas que salieron damnificadas.
Por su parte, el Asesor de Vivienda de la Gobernación, Henrique Gómez París, indicó que ya están garantizados los recursos para los tres primeros meses de subsisio, los cuales serán asumidos por el Departamento (los otros meses los pondrá el Municipio).
Camargo Gutiérrez recordó que el único requisito para acceder a este beneficio, además de estar dentro de la lista oficial, es llevar el contrato de arrendamiento, que puede ser de un apartamento o un cuarto, siempre y cuando no sea en un barrio de invasión.


