Los primeros balances de la Fase II del Sitm son muy optimistas. Según el Director de Operaciones de Metrolínea, Javier Martín Dulcey, en la primera semana paga de esta etapa se movilizaron en toda el área metropolitana de Bucaramanga alrededor de 72 mil pasajeros diarios, cerca de 20 mil usuarios adicionales por día.

Publicado por: Juan Carlos Chío
Esta cifra podría aumentar en los próximos días con la entrada en operación de varios recorridos nuevos, entre ellos la P10 (que inició ayer y tiene un potencial de 3 mil pasajeros), la P9 (que arrancaría esta semana) y tres alimentadores más que aún están pendientes de fecha de lanzamiento (AQ2, AQ3 y AQ4), pero que en el papel prenderían motores antes de finalizar este mes.
No obstante, a pesar de estos buenos resultados, lo cierto es que estos datos están lejos de las proyecciones que se hicieron para la Fase II del Sitm. Hace pocos días, por ejemplo, la Directora del Área Metropolitana (AMB), Consuelo Ordóñez de Rincón, hablaba de una meta de 158 mil usuarios diarios movilizados, es decir, más de 80 mil pasajeros menos por día de los que se están moviendo actualmente.
La razón de este desfase se explica por dos obstáculos que tiene en estos momentos la Fase II y que aún no han podido ser resueltos: la demora en la reestructuración de las rutas convencionales y el hecho de que solo están operando 37 de los 102 buses nuevos.
Si bien por ahora las noticias son muy alentadoras, preocupa al Ente Gestor y a algunos concesionarios que no se resuelvan pronto estos inconvenientes y en el mediano plazo se genere un problema mayor al que se tenía antes de iniciar la Fase II.
“Actualmente el sistema es ineficiente”
En el caso de la reestructuración de las rutas, el problema radica en que cada día que pase sin resolverse es un día más con ‘paralelismo’, es decir, un día más con el sistema compitiendo directamente con el transporte convencional, cuando en el papel esto no debería suceder.
Uno de los que más ha insistido en este tema es el gerente de la empresa de recaudo Tisa S.A., Carlos Arenas, quien instó a las autoridades a solucionar esta situación cuanto antes, pues “si no hace algo pronto vamos a seguir empantanados y con los mismos problemas de siempre”.
El empresario dejó en claro que para él la Fase II como está funcionando actualmente es “ineficiente”, pues “no se cumplió el requisito más importante que es sacar el convencional de las rutas de Piedecuesta”.
Igual opinión tuvo el gerente del operador de transporte Metrocinco Plus, Jorge Centeno Parra, quien aseguró que los 20 mil pasajeros adicionales por día que hay en estos momentos no alcanzan para suplir los gastos del sistema y pagarle a todos los concesionarios.
Rutas nuevas ya están listas, pero…
La pregunta que se hacen todos ahora es: ¿cuándo se va a dar la reestructuración de rutas?
Pues bien, en estos momentos nadie, ni Metrolínea, ni el Área Metropolitana de Bucaramanga, ni los operadores de transporte tiene una respuesta exacta.
De hecho, así como la reestructuración puede darse en una semana, también puede prolongarse y demorarse hasta dos meses.
Cabe recordar que el AMB confirmó que ya expidió la resolución con las rutas nuevas, pero para que esta se haga efectiva tienen que surtirse aún algunos pasos administrativos.
“Las empresas de transporte ya tienen conocimiento de las rutas, pero primero tienen que notificarse y una sola que esté inconforme puede demorar el proceso… ellos pueden hacer uso de los recursos de reposición o el de apelación si no están de acuerdo con alguno de los recorridos propuestos”, indicó Jorge Centeno Parra.
Por lo pronto, según pudo conocer esta redacción, hay varias empresas que han manifestado que no van a objetar la resolución del ente planificador, pero es muy probable que no haya un consenso entre las organizaciones transportadoras de la ciudad.
De hecho, para algunos conocedores del tema, no sería extraño que al final se dilate el proceso y prime un interés particular.
“Eso no tiene mucha ciencia, los transportadores ganan por lado y lado, ganan por el convencional y ganan por el Sitm, a algunos les conviene que el servicio de Metrolínea tenga ‘paralelismo’ y que la reestructuración de rutas se demore todo lo que se tenga que demorar”, le dijo a Vanguardia Liberal una fuente cercana al sistema.
Desvinculación de buses, a paso tortuga
Otra de las molestias que hay entre algunos funcionarios y concesionarios de Metrolínea se debe a las demoras en la desvinculación de los buses viejos, requisito indispensable para darle tarjeta de operación a los vehículos nuevos del Sitm y ponerlos a operar.
Según Javier Dulcey, Director de Operaciones del Ente Gestor, de los 102 buses de la flota de la Fase II, solo 37 están operando en estos momentos, lo que ha llevado a que varios recorridos no hayan podido arrancar todavía.
Al respecto, el gerente de Tisa, Carlos Arenas denunció que “los operadores de transporte llevan meses diciendo que tenían esos buses parados, generándoles un lucro cesante y ahora están demorando la matrícula de esos vehículos, ahí hay una contradicción”.
En su defensa, el gerente de Metrocinco Plus, Jorge Centeno Parra, indicó que la desvinculación se ha hecho a un buen ritmo y teniendo en cuenta la situación real del sistema.
El directivo dejó claro que mientras no se tenga un cronograma definido de cómo va a ser la reestructuración de las rutas, solo se puede hablar de una ‘desvinculación paulatina’, pues “no podemos sacar todos los buses y dejar a la gente sin el servicio de transporte público”.










