Los personajes de los Muppets lograron en los niños toda una hazaña: mantenerlos atentos en misa.

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA
Los pequeños disfrutan, a la par con sus fieles padres, de una celebración eucarística especial, entre otras cosas, porque el sacerdote que la ofrece tiene el buen tino de predicar homilías repletas de historietas que, al final, resultan muy amenas para chicos y grandes.
Ocurre todos los domingos en un templo de Bucaramanga, de manera más exacta, en la parroquia Divino Niño.
Apoyados por los personajes de las tiras cómicas, les enseñan a los pequeños de una manera novedosa las respectivas lecturas del Evangelio y, en general, todos los pasos de este tipo de actividades católicas.
Resulta muy entretenido, por ejemplo, ver cómo los niños leen las bienaventuranzas, mientras la homilía versa sobre una carrera de trenes de vapor que pugna por conseguir un premio para los pequeños.
De esta manera, los niños aprenden a rezar de una forma lúdica y hasta conocen las funciones de algunos ornamentos y objetos litúrgicos.
Las misas para los ‘pequeños gigantes’ hacen que ellos capten los significados de las lecturas bíblicas y los de los sermones.
De una manera informal, los bellos títeres comentan el resto de las partes de la Misa, alternando las explicaciones de los ritos litúrgicos con aplicaciones a la vida cotidiana de los pequeños.
Al frente de esta singular idea está el padre Harvey Nayib Lizarazo, párroco del citado templo.
De todas las misas de niños, esta es la única en la que disfrutan igual niños que mayores, pues el sacerdote y los catequistas que las impulsan hacen de ellas grandes talleres de fe.
Al final los menores salen cautivados por las historias de Dios, al igual que sus padres, quienes pueden asistir al culto sin tener que estar pendientes de ellos, ya sea para mandarlos a callar o para que no terminen aburridos o dormidos en las bancas.










