
Así lo dispone la ley 1453 del 2011, que modificó el artículo 331 del Código Penal, que habla de sanciones 48 a 108 meses para las personas que atentan contra los recursos naturales.
Como se recordará, los funcionarios de la subdirección de Evaluación y Control de esta corporación reportaron que han documentado por lo menos 20 casos en los cuales los árboles son anillados en sus tallos o inyectados con pesticidas para buscar su muerte.
De acuerdo con los funcionarios ambientales, estas irregularidades se detectaron en los barrios El Poblado, municipio de Girón; Cabecera y San Carlos, en Piedecuesta, y en Cabecera del Llano, Mejoras Públicas y el Diamante II, de Bucaramanga.
Cabe recordar que el anillado de los árboles produce un corte en el suministro de nutrientes, lo que conlleva a la muerte de la especie.
Por su parte, las inyecciones con pesticidas literalmente ‘intoxican’ el árbol, causando su muerte. Este envenenamiento se hace mediante unas perforaciones de aproximadamente un centímetro que se hacen en el tronco o las raíces, por medio de las cuales se introduce la mencionada sustancia.
Según fuentes extraoficiales, la Cdmb ya tiene indicios sobre algunos de los responsables de estos atentados, pero la corporación sigue en el proceso de encontrar más pruebas para sancionar de manera efectiva a los culpables.
Por esta razón, la autoridad ambiental invita a la población a que denuncie estos actos ‘asesinos’ de los recursos naturales, llamando al teléfono 6346100, extensión 1036, con el fin de seguir aplicando controles correctivos a quienes insistan en estas prácticas.


