Un estudio preliminar determinó que los florideños estarían dispuestos a pagar desde $2.500 hasta $22.000 para conservar las áreas aledañas a la cuenca del río Frío. ¿Usted lo haría? Vanguardia.com le cuenta en qué consiste la propuesta.

Publicado por: LUIS ALFONSO CÁRDENAS MATEUS
La iniciativa se denomina “Pago por Servicios Ambientales” y se trabaja desde hace dos años por la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb y la Universidad Industrial de Santander.
La idea es que los beneficiarios del agua paguen un valor adicional al consumo, para que los campesinos y dueños de predios cercanos a las cuencas de los ríos lo reciban como incentivo y conserven los bosques.
Para el subdirector de Evaluación y Control Ambiental de la Cdmb, Carlos Alberto Suárez Sánchez, quien ha estado al frente del proyecto desde sus inicios, la propuesta es muy valiosa y tendría dos beneficiarios directos. “Los que consumen el agua como entidades públicas o privadas y ciudadanos del común. Se garantizaría el líquido para el futuro”.
Por su parte, los campesinos o propietarios de predios, recibirían anualmente un incentivo por hectárea de bosque conservada, que en ocasiones supera las ganancias que le produciría si la explotara con cultivos.
Según Suárez Sánchez, en este momento la propuesta está en etapa de estudios socioeconómicos, que servirán de base para determinar cuánto tendrían que pagar los usuarios y la forma en que se cobraría.
Estudio en Floridablanca
Un estudio realizado por la Subdirección de Evaluación y Control Ambiental de la Cdmb y la UIS, en la zona que comprende la franja de producción de agua que abastece la cuenca del río Frío en Floridablanca, demostró que en promedio los ciudadanos estarían dispuestos a pagar desde $2.500 hasta $22.000 para conservar las 4.973 hectáreas aledañas a dicha cuenca.
El mismo estudio arrojó que en promedio se necesitarían más de $1.200 millones para cubrir los incentivos de las 988 familias que tienen predios aptos para la protección en esta zona del municipio.
No obstante, si los 43.340 usuarios del servicio de acueducto en Floridablanca pagan un valor mínimo de $2.500, se cubriría todo el costo del proyecto. “Los pagos a las familias serían anuales y el valor del incentivo variaría de acuerdo con el uso que se le esté dando al suelo. Mientras que los pagos por parte de los usuarios serían permanentes”, agregó Suárez Sánchez, quien explicó que hasta el momento los estudios en el río Frío y Suratá están sujetos a discusiones y modificaciones.
Esta estrategia se implementaría en las áreas del Parque Natural Regional La Judía, El Rasgón y Santurbán cuando sea declarado zona protegida y para todos los sectores que sean abastecedores del líquido en los municipios donde tiene influencia la Cdmb.
El Subdirector de Evaluación y Control Ambiental de la Cdmb dijo que la propuesta tiene fundamento en experiencias desarrolladas en países como Costa Rica y Honduras y regiones como Boyacá, donde “han sido buenas pero en pequeños territorios, mientras que nosotros seríamos un modelo para el país en áreas más grandes”.
Recursos para el pago del incentivo
Inicialmente los recursos serían aportados por los usuarios, pero actualmente el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible adelanta la formulación de un decreto en el cual, según el asesor de la oficina de negocios verdes y sostenibles del Ministerio, Miguel Mendoza Páez, pretende que “los municipios y departamentos dispongan del 1% de su presupuesto anual, para la compra, mantenimiento de predios y pago por servicios ambientales”.
El funcionario agregó que con la norma se espera que los recursos sean usados de manera eficiente y transparente, pero sobre todo “que cumplan con lo que se espera y se destinen realmente para la conservación de los ecosistemas estratégicos, que surten de agua los acueductos de los municipios y regiones”.
En San Vicente de Chucurí ya se hace
Este municipio ubicado en la Provincia de Mares, es el único en el país y Santander que ya inició la implementación de esta estrategia con la participación de la comunidad.
La coordinadora del proyecto acuerdos recíprocos por el agua en esta localidad, Claudia Cecilia Céspedes Prada, dijo que la propuesta de conservación de la microcuenca de la quebrada Las Cruces inició en 2009. “A partir de allí iniciamos los estudios y en este momento estamos en la etapa de implementación. Ya tenemos 20 acuerdos firmados con campesinos, quienes se comprometieron en no intervenir las áreas a cambio del incentivo económico”.
El área destinada para conservación en esta localidad es de 5.700 hectáreas de las cuales 2.259 están dentro del Parque Nacional Natural Serranía de los Yariguíes.
“Quedarían unas 1.600 hectáreas potenciales para protección, de las cuales aspiramos a que en dos años tengamos 1.044 intervenidas para la conservación de bosques, recuperación de zonas de galerías y la reconversión de sistemas productivos de café, cacao, ganadería a silvopastoriles y con buenas prácticas agrícolas”.













