En lo que va corrido del año la Alcaldía de Bucaramanga ha rescatado a más de 110 habitantes de calle. Sin embargo, muchos de ellos se rehúsan a dejarla, mientras que otros abandonan el hogar de paso donde son acogidos.

Publicado por: LUIS ALFONSO CÁRDENAS MATEUS
Según la secretaria de Desarrollo Social de Bucaramanga, Martha Lucía Oliveros Uribe, la Administración Municipal trabaja en el traslado de estas personas a un hogar de paso, en el cual se le brinda alojamiento, alimentación y tratamiento médico, si es el caso. No obstante, la funcionaria indicó que la mayoría de ellos no quiere dejar la calle.
“Muchos piden limosna para consumir sustancias psicoactivas. Algunos son personas desplazadas por la violencia. Otros tienen casa propia y se dedican a pedir, y hay quienes tienen un familiar en situación de discapacidad y lo aprovechan para pedir, por lo cual es difícil sacarlos de la calle”, precisó Oliveros Uribe.
Actualmente, según cifras de la Secretaría de Desarrollo Social, hay identificados 846 habitantes de calle, los cuales han sido cedulados y cuentan con carné de régimen subsidiado en salud. “Esto no quiere decir que sean los únicos, porque hay población flotante que no es de la ciudad y se la pasan entre Piedecuesta, Girón, Floridablanca y Bucaramanga”.
La funcionaria agregó que hay personas que aceptan ir al hogar de paso porque se quieren rehabilitar y hacen su máximo esfuerzo, pero “regresamos a los tres meses y nos encontramos con que muchos de ellos se han retirado”, explicó la Secretaria de Desarrollo Social.
La queja de varios ciudadanos por esta situación motivó al personero municipal, Augusto Rueda González, a presentar un llamado al Alcalde de Bucaramanga para que intensifique las acciones frente a esta problema.
“Muchos ciudadanos se han quejado porque estas personas invaden el espacio público. Algunos de ellos están durmiendo o pidiendo limosna y obstaculizan el paso, y otros hasta han intentado golpear a quienes no les dan lo que piden”, precisó el Personero de Bucaramanga.













