Así lo reveló la directora regional del Icbf, Ruth Bacca, durante el debate de control político que realizó el Concejo de Bucaramanga sobre la explotación sexual infantil en la ciudad.

Publicado por: MILTON VELOSA
La directora Regional del Instituto de Bienestar Familiar, Icbf, Ruth Bacca, explicó que “en lo corrido del año la regional ha recibido 481 denuncias de maltrato por negligencia (abandono y trabajo infantil), 340 por violencia sexual, 206 por maltrato físico y 56 por maltrato psicológico en contra de las niñas y los niños del departamento”, informó.
A su turno, el concejal del Partido Liberal, Jaime Andrés Beltrán, durante su informe expuso que uno de cada cinco niños de Bucaramanga ha recibido algún tipo de propuesta sexual, y que en el 47% de los casos los niños que han sido explotados sexualmente, han sido víctima del abuso en sus propias familias. Lea el informe de abuso sexual en Santander
De acuerdo con Beltrán, “no sólo la explotación infantil se produce tradicionalmente como la vemos en los parques de la ciudad, sino la que se está generando a través de la Internet y las redes sociales. Muchos niños se contactan por la web y otros son explotados a través de esa misma red”, señaló.
El cabildante expresó su preocupación por el hecho de que Colombia sea uno de los ocho países del mundo que tiene la mejor legislación en contra de los delitos sexuales contra los menores a través de la Internet, pero es el único que no la ha sabido aterrizar a la realidad de cada municipio. “Es una Ley muerta que no tiene utilidad”, enfatizó Jaime Andrés Beltrán.
¿Qué se está haciendo?
La Directora Regional del Icbf explicó que se está descentralizando la atención del instituto para que los profesionales se puedan desplazar hacia las instituciones educativas y orienten a los menores de edad sobre la forma de evitar los abusos por parte de los adultos.
Ruth Bacca precisó que “tenemos una unidad móvil dedicada a la prevención del trabajo infantil y el abuso sexual. Una pedagoga y una psicóloga le enseñan a los niños qué conductas de los adultos no pueden aceptar”, agregó.
A su turno la secretaria de educación de Bucaramanga, Claudia Jeanethe Fernández, reiteró que “dentro de los programas educativos de cada institución se ha venido impartiendo una cátedra en la que la educación sexual se enfoca hacia el reconocimiento de los derechos que tienen los niños. Además, se les instruye, a través de una comunicación asertiva, para denunciar cualquier tipo de hecho que vulnere su sexualidad”.
Asimismo, la ley 1453 en su artículo 93 es clara en afirmar que “quien utilice, instrumentalice, comercialice o mendigue con menores de edad directamente, o a través de terceros, incurrirá en prisión de tres a siete años y el menor de edad será conducido al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, para aplicar las medidas de restablecimiento de derechos correspondientes”.
En el caso de que el abuso sea cometido por los familiares la misma legislación aclara que “la pena se aumentará a la mitad cuando el actor sea un pariente hasta el cuarto grado de consanguinidad, segundo de afinidad o primero civil”.













