Aunque es el único de los tres cardenales colombianos que tiene derecho al voto en el próximo cónclave, el presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana, el Cardenal Rubén Salazar Gómez no se atrevió a hablar de sus favoritos para ser el próximo Papa de la Iglesia Católica.

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA
Ni siquiera se atrevió a opinar sobre su posibilidad de ser el sucesor del trono de Pedro en La Tierra, en remplazo de Benedicto XVI, porque, como él dice, “esa noticia solo la sabrán ustedes cuando haya humo blanco”.
El Máximo Jerarca de la Iglesia en Colombia ofreció estas palabras al término de la Solemne Celebración Eucarística que él mismo presidió en la Catedral de la Sagrada Familia, en Bucaramanga, en el marco de los actos de celebración de los 60 años de la Arquidiócesis de la capital santandereana.
Vale precisar que de los tres cardenales colombianos que hay en la actualidad en Colombia, Darío Castrillón, Pedro Rubiano Sáenz y Rubén Salazar Gómez, solo este último podría aspirar a ser Papa, por su edad (70 años), pues después de ocho décadas ya no se puede tener tal aspiración.
Y aunque dice que la idea de que él sea el Máximo Líder de la Iglesia Católica en el planeta no le parece del todo inviable, insiste en la importancia de no referirse al tema.
Para él citar candidatos es muy complicado, al menos en estos momentos: “Todos los cardenales tienen posibilidades; hay unos que ostentan más posibilidades que otros, eso depende de sus capacidades y de su edad también. Hablar de candidatos es muy difícil”, reiteró.
Señaló que su voto, una vez se inicie el cónclave, irá para aquella persona que reúna el perfil suficiente como para ser el Papa de todos, no de una colectividad en especial: “un Sumo Pontífice es para usted, para mí, para él, para todos… mejor dicho, es para toda la iglesia”, anotó.
Al referirse a al reciente anuncio hecho por el cardenal Kurt Koch, un cercano asesor del Papa Benedicto XVI, sobre la posibilidad que existe de que el nuevo pontífice provenga de América Latina o de África, dijo con tono enérgico: “todo es especulación, un Papa latinoamericano o africano no iría a favorecer solo a estas partes del continente, insisto en que el Papa es para todos”.
Anotó que no tenía dudas de los motivos que obligaron a Benedicto XVI a renunciar en lugar de gobernar de por vida: “los escándalos y las historias que se han tejido sobre su renuncia no tienen asideros y obedecen más a un manejo mediático”.
Cuando se le pidió que brindara una descripción de cómo debería ser el próximo Papa, el Cardenal Rubén Salazar Gómez respondió: “deberá ser un hombre de Dios y un hombre de los demás, debe ser cercano a la gente; que viva con Dios pero en el mundo; un hombre dialogante con el Altísimo en la oración y dialogante con la gente del común en nuestro mundo”.
Él anunció que mañana viajará a Roma para asistir a la última catequesis del Papa Benedicto XVI, quien concluirá su pontificado el próximo jueves, 28 de febrero.
Salazar Gómez nació el 22 de septiembre de 1942 en Bogotá y a lo largo su carrera eclesiástica ha gobernado las sedes episcopales de las ciudades de Cúcuta y Barranquilla; actualmente es el Arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia.















