
“Es cierto que en el sitio de disposición final hay un nido de gallinazos, pero lo que no se ha dicho es que en el área de aproximación del aeropuerto hay 40 focos de este tipo que no han sido controlados por la autoridad ambiental”, explicó.
Prada Cobos quiso defender el trabajo que realiza la Emab en El Carrasco, advirtiendo que en los últimos años “se ha reducido sustancialmente la presencia de gallinazos en el relleno sanitario. De allí que estos 300 casos son por culpa de una mayor presencia de estas aves en las marraneras y las fincas avícolas que hay en el sector”.
Sobre la contaminación de fuentes hídricas y la cercanía con centros poblados, Prada Cobos aseguró que hace 15 días se hizo una medición en la planta de lixiviados en donde se registró una contaminación “mínima, muy por debajo de los límites permitidos’, además “ya no estamos a menos de un kilómetro del barrio Porvenir, sino a más de kilómetros y medio”.
En otras palabras, indicó el funcionario, “la Emab ha cumplido al pie de la letra el plan de manejo ambiental que la misma Cdmb autorizó”.
Frente a la posible declaratoria de una nueva emergencia sanitaria, Prada Cobos recordó que esa no es una decisión suya, sino de los Alcaldes del área, y por ello explicó que “la construcción de una nueva cárcava (terreno para disponer la basura) es porque tenemos que ser responsables y prever ese posible escenario”.
“Yo no quiero que haya emergencia sanitaria, ojalá tengamos una solución para ese 1 de octubre, pero hay que reconocer que no hay garantías de que eso pase, y mal haría yo si no preparo otra celda transitoria y a fin de año encontramos que ni siquiera en El Carrasco podemos echar las basuras del área”, concluyó.


