El incumplimiento de las paradas establecidas para recoger y dejar pasajeros sigue siendo una constante en los buses alimentadores de Metrolínea.

Publicado por: SONIA GAMBOA
Las quejas de los usuarios por esta situación son tan reiterativas que, según reveló Oscar Caselles, director de operaciones de Metrolínea, ya se adoptaron acciones para detectar y sancionar a los conductores que no cumplan con las paradas.
“Como estos casos son difíciles de comprobar pues no hay cámaras, estamos haciendo operativos esporádicos y en rutas al azar para tomar evidencias con video en los sitios que nos reportan los usuarios y sancionar”, dijo Caselles.
Las sanciones para quienes incumplan están entre uno y dos salarios mínimos mensuales legales vigentes y se aplica a los concesionarios.
De hecho, según el funcionario, ya hay seis procesos de multas en curso.
Las paradas son obligatorias
Martha Mora es una de las usuarias de Metrolínea que precisamente vivió esta situación ayer mientras iba al medio día en el Bus No. AI2025 de la ruta AF1.
“El conductor omitió una parada en Floridablanca y cuando una pasajera le preguntó por qué no había hecho la parada, la actitud del conductor fue regañarla y decirle que por qué no se había puesto en la puerta para indicarle que sí se iba a bajar”, relató Mora.
Para esta usuaria del sistema masivo, resulta inconcebible que “sea el pasajero el que termine siendo regañado por un incumplimiento del conductor… esto no es un bus urbano, las paradas están demarcadas y las tienen que hacer… yo, por ejemplo, vengo con dos niñas pequeñas, no puedo pararme mientras el bus está en movimiento para que el conductor vea que me voy a bajar”.
Al conocer este caso, Oscar Caselles, director de operaciones de Metrolínea, reconoció que esta situación es reiterativa en varias rutas de alimentadores, incluso en padrones.
“Desafortunadamente hay conductores de varias rutas del sistema que deciden omitir unas paradas y eso siempre genera descontento en la gente porque o no se pueden subir o no se pueden bajar”, dijo Caselles, al tiempo que admitió que “sí vemos una actitud en conductores que es en contra del pasajero”.
Posibles causas
“El conductor no puede predecir si el pasajero se va a bajar o no, eso es difícil de determinar porque el vehículo (en el caso de los alimentadores) tiene capacidad para 45 pasajeros y no tiene timbre, por consiguiente tiene que hacer todas las paradas delimitadas”, señaló el director de operaciones.
Una de las causas que podría estar motivando esa conducta en los conductores, según Caselles, podría ser “el afán de llegar temprano para descansar más, el poco compromiso que tienen con el sistema y el servicio y también un saboteo al sistema”.
Adicionalmente el director de operaciones hizo el llamado a los usuarios del sistema a evitar subirse a los buses cuando estén muy llenos y sea imposible pasar el torniquete.
“Cuando el conductor no abre la puerta para que se suban porque está lleno el bus, está obedeciendo a una norma de seguridad porque si decide llevarlos puede abrirse la puerta o en una frenada la persona puede caer sobre el panorámico”, concluyó.
Podrían ingresar más rutas en Piedecuesta
Ante las constantes quejas que hay por el transporte público en Piedecuesta, donde los habitantes aseguran que Metrolínea no da abasto, el Área Metropolitana estudia la posibilidad de autorizar la circulación de una o más rutas convencionales que conecten esa localidad con Bucaramanga.
Esto después de una reunión convocada por el Alcalde de Piedecuesta, en donde el Contralor Departamental, Argemiro Castro Granados, flexibilizó su posición y se mostró abierto a que se aprueben más recorridos de bus, siempre y cuando no perjudiquen la operación de Metrolínea.
Esta redacción ha recibido numerosas quejas por las molestias que genera la larga espera en los paraderos del Sitm, especialmente en Cabecera del Llano y en La Españolita. Allí, los horarios más críticos, además de las horas pico, son las 6:00 de la mañana y las 9:00 de la noche.
Algunos usuarios, como Jaime Jaimes, denuncian que “hay alimentadores que demoran hasta 30 minutos y si a eso sumamos que hay que hacer trasbordo, se imaginarán ustedes el retraso para llegar al trabajo”.











