Para la Cdmb el derrame de lixiviados que se produjo ayer en El Carrasco es una prueba más para determinar su cierre definitivo.

Publicado por: SONIA GAMBOA
Mientras la Corporación Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, calificó de emergencia el derrame de lixiviados que se generó ayer en una de las piscinas de El Carrasco, para la Empresa Municipal de Aseo de Bucaramanga, Emab, se trató de un rebose sencillo que ya se está controlando.
Para Luis Alberto Flórez, secretario general de la Cdmb, el rebosamiento se generó porque la planta se quedó pequeña para el volumen de lixiviados que produce El Carrasco.
“Esas piscinas ya colmaron su capacidad para la captación de lixiviados, al punto que hay una parte de ese líquido sin tratar que fluye por unas zanjas y llega a la Quebrada La Iglesia”, dijo Flórez.
Para el funcionario de la Cdmb esta situación ya está afectando el recurso hídrico de la quebrada, que de no controlarse “generará un enorme problema ambiental y de salubridad pública por los asentamientos que ya rodean el relleno sanitario”.
Es por esto que Flórez afirmó que “se aplicó una medida preventiva para que la Emab corrija el daño ambiental”.
De igual manera indicó que un grupo interdisciplinario visitó ayer El Carrasco y tomó muestras del líquido que rebosó de la planta y de ser necesario se iniciará un proceso sancionatorio contra la Emab.
Versión de la Emab
Para el director de la Emab, Samuel Prada Cobos, el taponamiento de una tubería debido a las lluvias registradas en los últimos días fue lo que generó el desbordamiento de los lixiviados.
“La saturación de grasas en la tubería produjo el rebose que no duró más de una hora y ya tenemos el plan de contingencia en acción”, dijo Prada Cobos.
El director de la Emab explicó que desde ayer se adelanta la limpieza de redes de conducción de la planta y que el evento del derramamiento de esos lixiviados no tendrá riesgos.
“Habría que esperar el resultado del análisis del lixiviado que se rebosó, pero es un líquido con tratamiento, por lo que el impacto que quizá se pueda ocasionar es mínimo”, afirmó Prada Cobos, para quien las versiones de la Cdmb son ‘alarmistas’.
Incluso afirmó que la Cdmb “tiene un interés político y aprovecha un evento técnico para llenarse de argumentos y afianzar sus posiciones políticas”.
Prada Cobos indicó que “el relleno tiene un plan de manejo ambiental y hay un funcionario de la Cdmb con nosotros todo el tiempo... cómo es posible que se genere un ‘escándalo’ con un evento que estamos monitoreando diariamente”.
Y agregó: “ojalá los resultados de las pruebas no tengan sesgos particulares”.











