Desestimar el uso diario del carro particular, estableciendo estrategias sanas de movilidad que motiven a los ciudadanos a utilizar el transporte masivo e incluso a caminar, es una de las estrategias válidas para mejorar la movilidad en la capital santandereana.

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA
Así lo expresó Jean Philippe Pening Gaviria, director de Infraestructura del Departamento Nacional de Planeación, al tiempo que les recordó a los bumangueses que deben aportar con ese tipo de cultura ciudadana a la solución de los problemas de congestión que aquí se registran.
Lo propio advirtió Sergio Deambrosi, experto del Banco Interamericano de Desarrollo. Para él, la ciudad que más progresa no es la que más carros tiene, sino la que se moviliza más rápido y mejor.
Agregó que no se puede permitir que 20 de cada 100 personas sean las ‘dueñas’ de las vías: los propietarios de carros llenan las pocas vías que tiene Bucaramanga con sus automotores, mientras los otros 80 bumangueses del común se suben a un bus que comparte estas calles.
“Es inadmisible ver a un colectivo, que lleva en corto tiempo a más de 60 pasajeros, atorado en un trancón por cuenta del exceso número de carros particulares”, añadió.
¿Cómo explicar que los buses deban compartir una angosta vía de Bucaramanga con un carro que escasamente tiene al chofer al volante?”, cuestionó.
Una gran posibilidad que existe para eliminar los trancones, al menos en esta ciudad, se basa en la reducción del uso del carro particular.
La estrategia, a juicio de los expertos, no solo haría más fluida la movilidad sino que, además, frenaría el acoso cotidiano que el tráfico rodado ejerce sobre el peatón.
“Los transeúntes estaban antes que los carros; es extraño entonces que el Gobierno dé preferencia al vehículo en cualquier situación no regulada”, añadieron los expertos.
Aquí se ven calzadas asfaltadas frente a andenes estrechos y mal diseñados; los carros en las aceras, la invasión de los pasos de ‘cebra’ e incluso se escuchan duras oposiciones con medidas como el ‘Día Sin Carro’.
Mientras el automovilista reclama los derechos: el de ser dueño de la vía pública, el de atropellar, pitar, estacionar; el peatón sufre tales presiones del conductor.
“La movilidad tiene que ser más fluida y rápida, siempre y cuando sus habitantes puedan contar con un transporte masivo ágil y eficiente”, dijeron los expertos.
Deben reaparecer las ciclovías y los andenes anchos, entre otras cosas, para reivindicar el valor de la persona y desestimar el del automotor.
Los dueños de los vehículos debaten la tesis y argumentan que “tener carro no es un lujo, sino un medio de subsistencia para muchos. Es más, su uso genera cientos de empleos al tiempo que soluciona el problema del pésimo servicio de transporte que existe”.
Estrategias
* El mayor estímulo para dejar de usar el vehículo particular es tener un transporte público masivo eficiente. Según los expertos, esto ayuda a una organización humana de la movilidad de los ciudadanos.
* Se debe priorizar en los modos de transporte destacando en primer lugar al peatón; segundo, el ciclista; tercero, el pasajero del transporte público; y cuarto, el dueño del carro particular.
* Es preciso implementar campañas mediáticas para crear conciencia sobre este tema.
* Los dueños de carros deberían establecer la medida de compartir su automotor con el vecino: “hoy te llevo, mañana me llevas tú”. Tal filosofía le apuesta a dejar un carro de los dos vecinos guardado: se ahorra gasolina, se contamina menos y se gana en movilidad.













