Ante la mirada permisible de los alféreces de la Dirección de Tránsito y de los inspectores del espacio público, las ventas ambulantes se tomaron, además de los andenes, poco más de un carril de las carreras 13 y 14, entre las calles 36 y 41.
Es inadmisible que en la llamada Gestión de la Autoridad, como prometió el propio alcalde Luis Francisco Bohórquez Pedraza que tildaría a su administración, se vean escenas de este tipo, las cuales dan cuenta de cómo las aceras y vías están convertidas en un mercado persa. Ahí están los informales haciendo su agosto en pleno diciembre, mientras los transeúntes y conductores pagan las consecuencias de la desidia oficial. ¡No hay derecho!
Vendedores informales invadieron las calles (Foto: Javier Gutiérrez / VANGUARDIA LIBERAL)
Compartir
Vendedores informales invadieron las calles (Foto: Javier Gutiérrez / VANGUARDIA LIBERAL)Vendedores informales invadieron las calles (Foto: Javier Gutiérrez / VANGUARDIA LIBERAL)Vendedores informales invadieron las calles (Foto: Javier Gutiérrez / VANGUARDIA LIBERAL)Vendedores informales invadieron las calles (Foto: Javier Gutiérrez / VANGUARDIA LIBERAL)Vendedores informales invadieron las calles (Foto: Javier Gutiérrez / VANGUARDIA LIBERAL)Vendedores informales invadieron las calles (Foto: Javier Gutiérrez / VANGUARDIA LIBERAL)Vendedores informales invadieron las calles (Foto: Javier Gutiérrez / VANGUARDIA LIBERAL)Vendedores informales invadieron las calles (Foto: Javier Gutiérrez / VANGUARDIA LIBERAL)Vendedores informales invadieron las calles (Foto: Javier Gutiérrez / VANGUARDIA LIBERAL)