La administración municipal y los habitantes del sector que sufrieron el incendio acordaron demoler las ruinas de las bodegas quemadas para que allí se construya, en un plazo de un año, un complejo de vivienda de interés social.

Publicado por: JULIÁN AMOROCHO B.
El descontento se generó a raíz que de la decisión de la Alcaldía de Bucaramanga de demoler la estructura que quedó luego del incendio que se registró el pasado lunes en las antiguas bodegas del ferrocarril.
Los miembros de la comunidad protestan para que no se termine de destruir el lugar, ya que según ellos, la Administración Municipal no les ha cumplido “ni siquiera con los subsidios de vivienda que les prometió hace más de un año”.
Iván Bayona, líder comunitario del sector, le dijo a Vanguardia.com que no permitirán el ingreso de retroexcavadoras al lugar, ya que si lo hacen, acabarán con lo que queda y no podrán regresar a construir sus casas en este sitio.
“El temor de la comunidad es que si tumban las bodegas, los enviarán con un subsidio de tres meses para un arriendo y luego de que este aporte se acabe, se quedarán nuevamente en la calle y nadie va a responder”, agregó Bayona.
Hacia el lugar se dirige a esta hora el Secretario de Infraestructura, Mauricio Mejía, quien es el Alcalde encargado y buscará conciliar con la comunidad para que nadie se vea afectado.
Además, las personas que lo perdieron todo durante el incendio en este mismo lugar, les solicitan a las autoridades una rápida solución en salud, ya que debido a la ceniza y a la falta de servicios sanitarios, los niños se están enfermando de los bronquios y se está generando una emergencia sanitaria.
Por su parte, voceros de la Alcaldía aseguran que la idea de demoler lo que queda del edificio pretende solucionar esta crisis. La idea es que los niños no sigan escarbando entre los escombros y se pueda reconstruir un lugar apto para la vivienda.
Por su parte miembros del Instituto de Vivienda de Interés Social y Reforma Urbana de Bucaramanga, Invisbu, se encuentran a esta hora registrando los datos de las personas que se había censando con anterioridad para apoyarlas con el subsidio de vivienda luego de esta emergencia.
Además, las autoridades aseguran que quienes se están tomando el lugar son algunos miembros de la comunidad que no están de acuerdo con los planes de la Alcaldía y que incluso discuten con otros de los afectados de la zona para que se opongan a la medida de demolición.












