En el primer Encuentro Provincial de Escuelas Inclusivas que tuvo lugar en Socorro, los docentes de cuatro colegios fueron orientados sobre cómo enfrentar el matoneo, el abuso de poder y el abuso sexual que hacen que estudiantes en condición de discapacidad se sientan excluidos del proceso de aprendizaje.

Publicado por: Nancy Milrns Gómez
Un enfoque psicosocial pretende trabajar la Gobernación de Santander en convenio con la Fundación Carlos José Ramón y Cajasán, en el proyecto de Escuelas Inclusivas que se desarrolla en el departamento y que comprendió el primer Encuentro Provincial realizado esta semana en Socorro.
Se trata de una continuidad del gobierno seccional, al proceso que inició con los educadores en el 2011, mediante un programa denominado ‘Santander Aprende sin Límites’, que lideró con apoyo de esta reconocida Fundación santandereana.
Carlos José Ramón, director de la ONG que lleva su nombre, señaló: “encontramos que la Ley 366, la cual establece cómo los colegios deben generar políticas de inclusión, solo toma en cuenta a los niños en situación de discapacidad como sujetos de intervención, pero vemos que hay otras necesidades de tipo social, emocional y familiar que están generando exclusión en las aulas”.
Se explicó que flagelos como el matoneo, niños maltratados, el abuso de poder, así como el abuso sexual pueden generar en algunos menores, la sensación de estar excluidos dentro del proceso de aprendizaje.













