En una ceremonia especial que se realizará en el parque de la Independencia, presidida por el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, gerente del ICA y otras personalidades, se hará entrega oficial de la certificación que declara zonas libres de roya a los municipios del Socorro, Palmas del Socorro, Páramo y Valle de San José.

Publicado por: LUIS FERNANDO MARTÍNEZ
Con el convenio “Santander tierra de café”, suscrito entre la administración departamental y la Federación Nacional de Cafeteros, cerca de 1.075 hectáreas de cultivo en 35 municipios son renovadas con variedades resistentes a la roya. Proyecto en el que la gobernación invirtió $400 millones.
Néstor Serrano Capacho, director ejecutivo del Comité Departamental de Cafeteros de Santander comentó que “con la renovación las ventajas son inmensas, porque aumenta la producción y la economía y logramos que los compradores se enamoren del café santandereano. Y el gobernador, tenga la seguridad de que todos los caficultores tienen claridad y saben que la administración departamental nos apoya”.
La importancia de la certificación
Para esta zona del país es de gran importancia esta declaratoria realizada por el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, que otorgó al departamento de Santander hacia finales de noviembre la norma de baja prevalencia de roya, con lo que fueron declaradas oficialmente sin este hongo 7 mil 652 hectáreas de los municipios de Socorro, Palmas de Socorro, Páramo y Valle de San José.
Según lo confirmó Emilio Arévalo, director técnico de epidemiología y vigilancia fitosanitaria del ICA, la norma se otorgó, luego de comprobar que alrededor del 98% de las áreas sembradas en este lugar son resistentes a la roya, con variedades como Tabi, Castillo, y Variedad Colombia, que la hacen una zona más amigable con el ambiente.
Explicó que aunque existen normas que se otorgan para que los productos tengan mayor acceso a mercados internacionales, en este caso la ventaja es que permite fortalecer la cultura fitosanitaria, y es una muestra de que se están haciendo bien las cosas, con una caficultura sostenible, que depende menos de químicos.















