Cerca de 35 elementos utilizados para el fomento de la violencia y agresiones, entregaron los internos de la Centro Penitenciario de Mediana Seguridad de San Gil, como una muestra de voluntad por la sana convivencia, tolerancia y el respeto.

Publicado por: Sebastián Castillo
El Plan Desarme fue una iniciativa del Comité de Convivencia del penal, el cual sugirió a las directivas se realizara en presencia de la comunidad y de las autoridades, para así dar una muestra de paz y reconciliación que no sólo se quedara dentro de la cárcel sino que trascendiera al municipio, según lo expresó el director del centro, Jesús Liber Rojas Rincón.
Durante el acto también se realizó un proceso de amnistía con algunos reclusos que estaban aislados por presentar actos de indisciplina y violencia, lo que consistió, como lo dijo el director, en tener un gesto de despojo de los rencores y las envidias para hacer armónica la vida dentro del penal.
Al evento asistió el representante de la dirección regional de Instituto Penitenciario y Carcelario, Inpec, Jorge Alberto Bohórquez Porras, quien manifestó que aunque esta actividad significa un proceso importante para la optimización de la vivencia entre los internos, la idea que este no sea sólo un acto simbólico, sino que sea una intención real de cambio y comportamiento.
Sin embargo, resaltó que estas actividades demuestran que ya hay una conciencia del respeto hacia el otro, lo que ha permitido que se disminuyan los índices de violencia dentro de la cárcel, no sólo en San Gil, sino en la región, situación que se debe al uso del diálogo para la solución de conflictos, lo que ha generado un mayor bienestar para la población carcelaria.
Por su parte, uno de los internos que entregó su arma, dijo que esta iniciativa la desarrollaron porque quieren demostrar que están generando ese cambio que necesitan para obtener una nueva oportunidad de la sociedad y que para ello están trabajando constantemente vinculándose a las diferentes actividades y oportunidades que les son brindadas, tales como los talleres de panadería, tapicería, pintura y artesanías, entre otros.
Procesos productivos
Entre los internos surgió la idea que comercializar los productos que fabrican dentro de los talleres que reciben. Según algunos de ellos ya está la marca y la idea es venderlos a los mismos establecimientos penitenciarios y a la comunidad por medio de las familias. Hasta el momento se han constituido seis unidades productivas, que generarían 30 empleos.















