A raíz de la creciente y el desbordamiento de la quebrada Curití registrada en la noche del sábado 12 de mayo, que ocasionó inundación de unas viviendas de la invasión ubicada en el sector conocido como Ragonessi, en San Gil, el Comité Local para la Prevención y Atención de Emergencias y Desastres, Clopad, se reunió ayer para evaluar la situación y acordar medidas preventivas.

Publicado por: NANCY ACUÑA RODRÍGUEZ
En la reunión se determinó enviar el informe de los hechos al Comité Regional para la Prevención y Atención de Desastres Crepad a fin de gestionar recursos y así poder reubicar a las familias en un sitio digno, con vivienda adecuada a sus necesidades, dijo el secretario de gobierno local, Israel Torres Chacón.
Añadió el secretario que “hemos evacuado esta situación que se ha presentado periódicamente que afecta a los cuidadnos que habitan en este sector. Sector que se está convirtiendo en zona de alto riesgo y es en la parte donde más hemos visto afectación cada vez que crece la quebrada. Nos toca pensar a mediano o ocrito plazo una reubicación de estas personas”.
Los afectados
El teniente coronel Nelson Quiñónez Manchola, comandante de policía del Primer Distrito informó que fueron cinco las residencias inundadas por la creciente de la quebrada y no se registraron personas lesionadas.
Habitantes de la vereda las Joyas reportaron afectaciones en los cultivos de fríjol, maíz y tabaco, por cuenta de esta ola invernal.
Otro sitio afectado fue el balneario Pozo Azul donde el agua se llevó 7 mesas, 20 sillas, 2 vitrinas y cinco estibas (base en madera para piso).
La fuerte lluvia causó deslizamiento de tierra sobre la vía a Curití en cercanías al Balneario Pescaderito, afectando la movilidad por unas horas.
Las diferentes situaciones fueron atendidas por organismos de socorro y personal de Policía que se encargaron de evacuar a los habitantes de la invasión, quienes pasada la emergencia volvieron a sus residencias.













