
La Capilla registra deterioro en paredes y techos, a tal punto que parte del techo se desplomó y obligó al párroco Daniel Carreño Sarmiento a instalar tejas de zinc, pues la restauración del techo implica grandes recursos.
Chiara Bini y Natascia Crescenzi, estudiantes provenientes de Italia realizan un trabajo de análisis de reestructuración del templo.
Según se conoció dicho trabajado implica tres partes: la primera es una búsqueda de historia, un análisis del territorio y sus habitantes; la segunda es un análisis de la estructura del templo, del estado de las piedras, de las grietas y, por último una propuesta para reestructurar la iglesia y preservarla.
“Ahora estamos haciendo el levantamiento midiendo el templo, para conocer los problemas estructurales, la capilla derecha tiene problemas pues los cimientos son muy superficiales y se está ladeando una parte”, afirmó Chiara Bini.
Ante el deterioro de la Capilla y teniendo en cuenta que en 1998 fue declarado Bien de Interés Cultural Nacional, el párroco Carreño Sarmiento confía en que el gobierno Nacional, departamental y local contribuyan con la conservación del lugar pues la Diócesis no cuenta con los dineros necesarios para ello.
Presupuesto no es suficiente
Juan Luis Isaza, director de Patrimonio del Ministerio de Cultura afirmó que en el país se tienen cerca de 1.300 bienes declarados de interés cultural nacional y el presupuesto del Ministerio de Cultura no es suficientemente grande como se quisiera.
“Hay una serie de responsabilidades que tienen que ser compartidas, el mantenimiento general de los bienes de internes cultural del ámbito nacional no recae en el Ministerio de Cultura. Hay unas corresponsabilidades, en primer lugar de los propietarios que para este caso es la Diócesis que es el directamente responsable de ese templo y de los daños que tiene esa iglesia”.
“Las declaratorias de bien de interés cultural del ámbito nacional no afectan en absoluto la titularidad del bien, entonces el primer y último responsable del mantenimiento y conservación del bien de interés cultural es siempre el propietario. El Ministerio de Cultura puede concurrir cuando así lo tiene previsto, planeado y cuando hay la disponibilidad presupuestal. Normalmente cuando nos enfrentamos a lo largo del año con una catástrofe o una emergencia el Mincultura no tiene fondos para atender esas emergencias. El presupuesto está planeado y asignado a una serie de proyectos que se consideran estratégicos”.


