
En el corregimiento Yarima, por un lado, sus habitantes siguen abasteciéndose de agua potable a través de carrotanques, suministrados por los organismos de socorro chucureños.
“En la vereda Albania todavía requieren el servicio de agua. Hay otras veredas como Llanafría, Santa Rosa y Palestina donde ya está superada la sequía”, comentó Jesús Acevedo, jefe de la Defensa Civil.
Por otro lado, el pasado domingo los habitantes del casco urbano de San Vicente de Chucurí vivieron un gran susto por cuenta de una creciente, en la quebrada Las Cruces, la misma que en mayo de 2010 cobró la vida de 11 personas al producirse una avalancha.
“La gente fue informada oportunamente, pero afortunadamente la emergencia no pasó a mayores, pues la creciente no rebosó los límites de la quebrada. No se presentaron, ni siquiera, afectaciones materiales”, dijo el socorrista.
La que no salió invicta durante las fuertes lluvias, en medio de la sequía, fue la red terciaria de la localidad. La vía que comunica el casco urbano de San Vicente con la vereda La Colorada, está cerrada desde hace más de una semana.
“Esta es una vía sustitutiva hacia el Carmen de Chucurí, hay personas y maquinaria trabajando pero hasta el momento no se ha podido restablecer el paso para vehículos”, dijo Acevedo.


