Viernes 19 de Septiembre de 2014
Publicidad
Publicidad
Región
Patrocinado por:
Martes 27 de Agosto de 2013 - 03:50 PM

El drama de la bumanguesa que ha dormido 20 días seguidos

Archivo/VANGUARDIA LIBERAL
El drama de la bumanguesa que ha dormido 20 días seguidos
(Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)
Tiene 17 años. A pesar de los esfuerzos de su familia y del seguimiento de algunos especialistas, no han encontrado una explicación a lo que ella llama su peor pesadilla. El síndrome de Kleine-Levin o de la ‘bella durmiente’, es un trastorno neurológico que lleva muchas veces a las personas a no distinguir entre el sueño y la realidad.

Cuando Sandra* caía tendida en su cama y las horas y los días pasaban sin que ella diera la más mínima señal de querer desprenderse de las sábanas, sus padres pensaban que su comportamiento obedecía a una desilusión amorosa. “Era apenas lógico”, comenta la joven.  “Estaba entrando a la adolescencia y estaba conociendo muchachos. Mis papás pensaban que no me prestaban atención”.

Cuando Sandra pudo ver que al llegar su ciclo menstrual su estrés aumentaba, que la tristeza la invadía y que su estado de ánimo la llevaba a buscar refugio en su cama sin querer ir al menos al baño o comer algo, su familia pensó que la joven tenía un desarreglo hormonal que debía tratarse con un ginecólogo y algunas medicinas.

Pero hace tres meses, cuando el sueño de Sandra, al mejor estilo de la maldición de la que fue víctima la princesa del popular cuento europeo, ‘La Bella Durmiente’, pasó de una semana a dos, hasta llegar a los 20 días, sus padres no tuvieron más remedio que tomarla en sus brazos y llevarla hasta un neurólogo para que la despertara.

La joven, reconstruyendo imágenes de ese momento, cuenta que le dieron un medicamento para detenerle el sueño, que éste no le hizo mayor efecto, que la angustia de su familia aumentó cuando ella, somnolienta, cayó en llanto. Solo pedía que la dejaran en paz, que la dejaran con su tristeza.

“Por momentos estuve consciente, sentí lo que me pasaba, pues nunca había experimentado esa sensación. Siempre dormía y luego despertaba. Vi que mi sueño era algo muy serio, sentí que no hacía parte de este planeta. En ese momento pude ir al baño, mis papás me ayudaron, pero luego volví a dormirme”, recuerda la estudiante de bachillerato.

Sandra ha caído en estados de sueño prolongado desde los 11 años. Hasta hace poco supo que padecía un extraño síndrome llamado Kleine-Levin, popularmente conocido como el síndrome de la ‘Bella Durmiente’, que al parecer no tiene cura ni tratamiento específico.

“He pasado por manos de un endocrinólogo, ginecólogos, siquiatras, neurólogos… Ninguno da con el ‘chiste’, nadie logra quitarme el sueño eterno en el que caigo”, comenta esta estudiante.

Según la Fundación KLS del Reino Unido, uno de los lugares donde más se registran este tipo de casos en el mundo, esta es una enfermedad neurológica muy rara y compleja, que afecta especialmente a los adolescentes.

En muchos casos, al despertar, algunos pacientes no logran distinguir entre el sueño y la realidad.

Incertidumbre

Los medios han registrado varias historias sobre ‘bellas y bellos’ durmientes en todo el mundo. Algunas víctimas del  Kleine-Levin narran que han dormido 10 días y otras, dos y hasta tres meses.

Investigaciones en universidades norteamericanas y europeas han arrojado resultados que demuestran que el síndrome es más frecuente en los hombres que en las mujeres y que en promedio, mil personas en el mundo lo padecen.

Además, se ha determinado que los episodios de sueño duran entre  siete y 12 días. Sin embargo, la comunidad científica asegura que esta no es la última palabra y casos como los de Sandra así lo demuestran.

Cuando muchos de estos pacientes despiertan, no logran distinguir entre el sueño y la realidad; presentan descontrol en la temperatura, dolor en el cuerpo e incluso, náuseas, vómito y diarrea.

Sandra dice que ella ha optado por pellizcarse los brazos y las piernas luego de despertar de esos largos periodos de sueño. “Abro los ojos y veo todo borroso. Es una sensación horrible, porque no sé si hace parte de un sueño o si he vuelto al mundo real. También es terrible ver cómo se ha enredado mi cabello”, comenta la joven.

Padecer este síndrome ha llevado a esta adolescente bumanguesa a vivir aislada de muchos espacios, en especial su vida escolar. “Hasta este año nos atrevimos a comentarle a las directivas del colegio qué era lo que tenía. Nunca lo hicimos porque pensamos que a lo mejor no lo creerían. Cuando pierdo clase, el colegio me permite recuperar los exámenes”, explica Sandra.

Ella no sabe cuánto tiempo más dormirá. “Me acuesto pensando en que al otro día me voy a levantar, pero luego, cuando todo pasa, es que me entero que llevo días metida en la cama y que mis papás están casi enloquecidos con lo que me pasa. Es triste, pero en la ciudad no encontramos cura”, concluye la afectada.

Afectación en el cerebro

Según Gustavo Adolfo Contreras García, médico genetista y especialista en bioética, el síndrome de Kleine-Levin genera en las personas períodos de hipersomnia (somnolencia excesiva diaria), que según las investigaciones, se presenta durante los primeros 15 años de vida.

Si bien es cierto que sobre este síndrome se sabe poco, Contreras García asegura que debe evaluarse desde el punto de vista de la siquiatría y neurología, con una evaluación del trastorno del sueño.

“Lo que se ha observado en los estudios es que estos episodios de sueño prolongado no se presentan todo el tiempo, pero tampoco se ha logrado determinar cada cuanto puede presentarse”, explica el especialista.

Contreras añade que desde los estudios de la genética no se ha encontrado que se tenga un gen para este síndrome. No obstante, en investigaciones adelantadas en países como Taiwán, se ha visto que existe una transmisión de familia en familia, porque se han encontrado padres que lo han padecido y luego sus hijos presentan las mismas manifestaciones.

“Tal vez sí existe una sensibilidad genética, pero también existen factores que pueden incidir desde el punto de vista ambiental. Se han hecho estudios de autopsias e imágenes cerebrales y se han visto alteraciones en la morfología del tálamo (ubicado en el centro del cerebro), estructura cerebral que cumple muchas funciones, entre esas las asociadas al sueño”, comenta este genetista.

Contreras comenta que es importante analizar en el paciente su patrón de sueño y si está asociado a otro tipo de comportamientos. Generalmente, explica el experto, están asociados los periodos de hiperfagia o aumento excesivo en la ingesta de alimentos, sin razón.

Morir cuando se duerme

Durante los largos periodos de tiempo en el que estos pacientes duermen, sus cuerpos experimentan todo tipo de cambios, que casi siempre los deterioran.

Publicada por
XIOMARA MONTAÑEZ MONSALVE
Su voto: Ninguno (11 votos)
Compartir en facebookCompartir en twitterCompartir en my spaceAgregue a digg.com
Agregar comentario
Agregar comentario
Comentarios de facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Agregar comentario
Agregar comentario
Comentarios de facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad

Patrocinado por:
 
BOGOTA
Sorteo del 18 de Sep
5
4
3
5
QUINDIO
Sorteo del 18 de Sep
1
3
9
9
Astro Luna
Sorteo del 18 de Sep
capricornio
4
7
7
9

Zona Comercial

Publicidad
Todos los derechos reservados Galvis Ramirez & Cia S.A. - 2014 - Bucaramanga - Colombia. Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular. Términos y condiciones