La Sede Jairo Aníbal Niño de la institución educativa Antonio Nariño, de Moniquirá merece ser patrimonio escolar, en homenaje al escritor nacido en estas breñas.

Publicado por: luis fernando martínez v.
Los miembros de la Asociación La Cumbre, de Moniquirá, han llegado a interesantes conclusiones y las han querido socializar a través de este medio.
Los festivales no son el fin en sí mismo o la meta a alcanzar, sino medios o espacios donde se presentan los avances y desarrollos en poesía, cuento, teatro, música, danza.
Un Proyecto Pedagógico Cultural que integre a la comunidad educativa (Estudiantes, maestros, directivos docentes, padres de familia) con innovaciones de aula, investigaciones acerca de cómo enseñar a leer y escribir a los niños y jóvenes. A producir nuevos cuentos, poesías, ensayos, obras de teatro.
Que les aliente a mirar otros horizontes profesionales y de vida misma.
Los maestros a guiar los procesos escriturales y los colegios a llevar al PEI (Proyecto Educativo Institucional) toda la riqueza literaria que dejó el ilustre hijo de Moniquirá, Jairo Aníbal Niño.
De esa manera, el sector estudiantil y en general, todos los habitantes de la ciudad se apropiarán y vivirán de la iniciativa, que solo pretende convertir a Moniquirá en Centro cultural de Boyacá.
Se tiene la noticia confirmada que en la capital del país, se le dio el nombre de Jairo Aníbal Niño a una de las instituciones educativas del barrio Patio Bonito, y que hacia el futuro se tendrán intercambios entre este colegio y la sede Jairo Aníbal Niño, de Moniquirá.
Bajo esa perspectiva, La Asociación La Cumbre como organizadora y promotora de este proyecto, adelantó una visita directa a la sede Jairo Aníbal Niño, encontrándola no en el mejor estado locativo, frente a lo cual, se planteó informar al alcalde de Moniquirá, Servilio Caicedo Ulloa; al Secretario de Educación de Boyacá, Olmedo Vargas; a Henry Way Valbuena, rector del Colegio Antonio Nariño, y se manifestó la necesidad urgente y perentoria de adelantar los estudios arquitectónicos que definan los arreglos y obras físicas que el edificio demande para poner la sede en una presentación que a los mismos estudiantes, maestros, directivos, padres de familia, visitantes, turistas y a la población en general, les permitan disfrutar del sitio.













