Espiritualidad
Jueves 14 de julio de 2011 - 12:00 AM

Estamos en sus manos

Póngase en las manos de Dios. Tenga la convicción de que ahora mismo está recibiendo de Él todos los poderes que necesita y sienta su gran bendición.

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Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA

No pierda el brillo de su vida. Si al franquear una montaña en la dirección de una estrella, el viajero se deja absorber demasiado por los problemas de la escalada, se arriesga a olvidar cuál es la luz que lo guía.
Para no quedarse a oscuras, hay un sencillo ejercicio que puede hacer sin mayores esfuerzos.
¿De qué se trata?
Si tiene un problema, busque un lugar tranquilo y relajado. Acomódese lo mejor posible y cierre los ojos durante 2 minutos. En ese tiempo, pídale a Dios que le muestre un camino o una luz que le permita encontrarle una salida a su penosa situación.
Piense qué puede hacer para salir a flote y no dejarse invadir por la tristeza.
Ojo: no haga este ejercicio si no está convencido de ello y si no está dispuesto a estar atento.
¿Por qué hacemos la precisión?
Porque el problema con muchas personas es que no creen que Dios les abrirá una ventana y derramará bendiciones.
Dios habla sólo cuando usted es capaz de escuchar; Él es fiel a su palabra, no miente y, sobre todo, sus promesas son seguras.
Incluso, cuando más nos alejamos de nosotros mismos, Dios hace algo para mostrarnos el camino del retorno. Lo que ocurre es que, con frecuencia, nos hacemos los ciegos.
Muchos adictos a las drogas ven soluciones a sus problemas; pero se alejan de las luces que Dios les da para salir adelante, entre otras cosas, porque no creen que serán capaces de recomponer su camino.
Es el corazón, y no la razón, la que siente a Dios. Así que no le ponga tanta lógica a las cosas, porque el Altísimo siempre escucha los latidos de su alma.
En los momentos más dramáticos aparece con toda su crudeza la debilidad humana, pero también se refleja el esplendor del amor generoso de Dios.
 “Dichoso el que confía en el Creador, porque será fuerte como una montaña”. La cita nos recuerda que los que han triunfado, siempre tuvieron dos armas válidas para llegar a la cima.
¿Cuáles fueron esas dos razones?
1. Tuvieron fe en la ayuda del Señor.
2. Confiaron en sus capacidades.

Al desempleado
Señor Jesús, intercesor en todo problema difícil: le pido el favor de conseguirme un empleo en el que me realice como ser humano y que a mi familia no le falte nada en ningún aspecto de la vida. Que lo conserve a pesar de las circunstancias y de las personas adversas. Que en él progrese, mejorando siempre mi calidad de vida, gozando de salud y fuerzas. Y que día a día les sea útil a cuantos me rodean.

Consejo
Invierta un minuto cada día en pensar en los aspectos agradables y simpáticos que tiene su trabajo y la ocupación a que se dedica. Notará que se desempeñará con mayor entusiasmo y rendimiento.

Lo que él quiere para usted
… Dios quiere que el viento siempre esté detrás de usted y que la lluvia caiga suave sobre sus campos.
… Aspira a que usted se deje sostener por sus bondadosas manos.
… Desea que los familiares y amigos reunidos debajo de su techo, nunca se vayan.
… Que usted siempre tenga palabras cálidas en un frío anochecer o que contemple una luna llena en una noche oscura
y que el camino siempre se abra a su puerta.
… Que los problemas lo abandonen y que los ángeles lo protejan.
… Que sus bolsillos estén pesados y su corazón ligero.

Pídales a Los arcángeles
Que sus problemas sean menos, sus Bendiciones más y que sólo la felicidad entre por su puerta.
Arcángel San Miguel a mi derecha; Arcángel San Gabriel a mi izquierda; Arcángel San Rafael a mis espaldas, para que con sus alas me cubran de todo mal; y Arcángel Uriel al frente de mí, para abrirme los caminos hacia la Gloria del Señor.

Otro ejercicio
Cada noche, antes de acostarse, visualice algún proyecto que tenga en la vida. Sueñe despierto y véase ya disfrutando de esa meta.
Haga de cuenta que su mente es una cámara digital y tómese una foto de ese gran instante.
Luego mantenga ese retrato en su cabeza. Imagine que su cama es un álbum en donde ha decidido adecuar ese registro gráfico.
Crea que es capaz y verá que logra lo que quiere. No olvide que las imágenes son más impactantes que las sugestiones verbales.

Sea un soñador
Las grandes obras las planean los soñadores atrevidos, las realizan los luchadores perseverantes, las disfrutan los que saben apreciar el presente. Y, como casi siempre ocurre, las buenas acciones las critican los eternos
e inútiles amargados.


Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA

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