
Hay personas a las que no les falta nada; sin embargo, por dentro están vacías. ¿Qué les pasa? que lo han conseguido todo; pero tienen muy descuidados sus propios corazones.
Les pasa a muchos: se dedican a aumentar sus cuentas bancarias, sus prestigios comerciales, sus bienes materiales, sus comodidades, en fin... pero se olvidan del crecimiento interior.
A quienes actúan así, les convendría escudriñar en los rincones de sus almas para conocer qué están haciendo con sus vidas.
En la medida en que crezcan por dentro, los hombres se volverán más humanos por fuera; de esta forma se aproximarán a Dios y a una vida de servicio.
Y entre más estén en paz con ellos, más en paz estarán con quienes les rodean.
Crecer por dentro es una aventura que vale el esfuerzo, aunque no es una tarea del todo fácil; máxime cuando estamos siendo educados para ser ‘prósperos’ ante los demás; sin importar si somos ‘pobres’ de espíritu ante nosotros mismos.
Si no conocemos lo interno, no podremos conquistar lo externo.
Algunos aconsejan que antes de emprender cualquier tarea fuera de casa, por ínfima que ella sea, es importante dar al menos dos vueltas por el patio de su vivienda.
¿Por qué?
Porque si quiere algo bueno, debe búsquelo en usted mismo. No se quede mirando hacia las luces de las estrellas, cuando aún no ha encendido la luz de su hogar.
Por último, jamás olvide que le corresponde consumir un alimento especial: el espiritual. Su ingestión tiene efectos más profundos que la comida física; y es más trascendental de lo que parece.
LISTA
Consejos para crecer cada día más:
1. Trabaje su paz interior.
2. Recuerde que todos somos importantes.
3. No espere nada a cambio.
4. No juzgue.
5. Si cae, levántese y siga adelante.
6. Conjugue el verbo “servir” en primera persona.
7. Aprenda a perdonar.
8. Ámese a usted mismo sin caer en el egoísmo.
9. Actúe con serenidad.
10. Tenga fe; todo es posible si al menos lo intenta.
INTERESANTE HISTORIA
Un joven de 16 años, de buenas a primeras, se volvió muy agresivo con su padre. Fue tal su actitud, que fue necesario someterlo a un intenso tratamiento sicológico.
Lo curioso de la historia es que el padre no entendía el comportamiento de su hijo pues, según contaba, jamás lo golpeó ni lo trató mal.
El menor, en una de las terapias que tuvo en el centro asistencial, recordó que durante su infancia, su papá llegaba borracho y le pegaba a su esposa. Los ojos y los oídos del niño grabaron estas escenas y al llegar a su época de juventud, el odio estalló en su corazón. Moraleja: nada se olvida, ni lo bueno ni lo malo.
Si no sueña, nunca encontrará lo que hay más allá de tus sueño.
NÉCTAR DE LA VIDA
A la vida como a las naranjas, a las mandarinas, a los limones o a las toronjas, hay que sacarles hasta el último zumo que nos regala. Su jugo es el néctar de la vida. Y los tragos se vuelven amargos, cuando dejamos que las frutas se pasen de maduras.
Fotografiar la realidad es fotografiar la nada; lo esencial no está en la calle, sino en las grandes emociones.
ESA IMAGEN QUE DA
Las filmadoras pueden captar día a día el comportamiento de los padres. Lo propio pasa con las grabadoras, que registran todo lo que ellas dicen.
Tenga en cuenta que sus hijos menores son como filmadoras y grabadoras, que están pendientes de las cosas que hacen sus padres.
Enséñeles que no necesitan ni dinero, ni carros, ni nada externo para ser felices; y que la verdadera felicidad se encuentra en su interior.
Enséñeles que la idea del fracaso es mera ficción; que cada intento es un éxito, que cada esfuerzo produce la victoria y que el esfuerzo no es menos honroso que la victoria.

